Informe especial de la Cepal detalla impactos heterogéneos y persistentes en energía, agricultura y pesca
Un evento extremo de El Niño provocaría una pérdida acumulada de al menos 2 % del PIB regional en tres años y sumaría 4.8 millones de personas a la pobreza hacia finales de la década, según un informe especial de la Cepal difundido este lunes.
La Comisión Económica para América Latina y (Cepal) presentó este lunes su informe especial ‘Los efectos del fenómeno El Niño en América Latina y el Caribe’, en el que advierte que un episodio de alta intensidad tendría severas repercusiones económicas, sociales y productivas. Según estimaciones del organismo, un fenómeno de carácter extremo provocará una pérdida acumulada de al menos 2 % del Producto Interno Bruto (PIB) regional en un horizonte de tres años, de la cual la mitad se concentrará durante el primer año de ocurrencia.
El impacto negativo en los ingresos de los hogares ‘podría incrementar la pobreza en hasta 4.8 millones de personas adicionales hacia finales de la década en comparación con un escenario sin El Niño’, explicó la Cepal. El informe se basa en proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos (NOAA), que señalan una probabilidad superior al 90 % de que el Niño alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño e invierno boreal de 2026.
La Cepal concluye que los impactos económicos ‘serán profundamente heterogéneos y persistentes’ y se verán en una contracción del PIB real, presiones inflacionarias, pobreza y vulnerabilidad crítica en sectores clave como energía, pesca, agricultura y algunas infraestructuras. El documento detalla que las altas temperaturas elevarán la demanda de electricidad en grandes ciudades como Lima, São Paulo y Ciudad de México, y que la menor disponibilidad hídrica incrementa el riesgo de cortes eléctricos y sobrecostos operativos, dada la elevada vulnerabilidad estructural del sector energético regional.
En el ámbito agropecuario y de seguridad alimentaria, la Cepal cita un análisis de la FAO que advierte ‘probabilidades superiores al 70 % de sufrir sequías en los próximos meses’ en el Corredor Seco Centroamericano, Colombia, Venezuela y naciones del Caribe como Cuba, República Dominicana y Haití, lo que amenaza las cosechas. El organismo recomienda diez medidas estratégicas, entre ellas asumir el riesgo climático como criterio permanente en las políticas, destinar recursos a la protección de infraestructuras, disponer de fondos de reserva y fomentar la complementariedad renovable. José Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la Cepal, afirmó que ‘las respuestas adoptadas una vez declarada la emergencia son considerablemente más costosas que las medidas preventivas basadas en una adecuada anticipación. Es imperativo pasar de una respuesta posterior a las pérdidas a una gestión anticipatoria del riesgo climático’.











