Sequía extrema obliga a evaluar reducción de cupos diarios en ruta clave para el 5% del comercio mundial
El Canal de Panamá no descarta imponer nuevas restricciones al tránsito de buques debido a la sequía agravada por El Niño, según declaró su nueva administradora, Ilya Espino de Marotta, a la. La medida podría afectar el comercio internacional y tener repercusiones en la diáspora dominicana y los mercados globales.
La vía interoceánica ya redujo progresivamente el límite máximo de barcos de 36 a 32 al día. Espino de Marotta, quien asumió este lunes la administración del canal, afirmó en una entrevista que no descarta nuevas medidas si la sequía no remite. «No descartamos que en febrero o marzo haya que bajar, probablemente no a los niveles de 24 cupos diarios, pero sí pudiera tener algún impacto (de) 29 o algo parecido», dijo a la.
El canal funciona con agua de lluvia que almacena en los lagos artificiales de Gatún y Alhajuela, que han disminuido su nivel por la sequía generada por el fenómeno El Niño, que se perfila como el más intenso jamás registrado y obligó a declarar en alerta a todo el país. Espino de Marotta, la primera mujer en dirigir el canal construido por Estados Unidos en 1914, manifestó sin embargo que no espera llegar a las restricciones de ese año.
El viernes pasado ya transitaron un máximo de 34 embarcaciones, que bajarán a 32 a partir del 15 de septiembre. El calado máximo se redujo, también de manera progresiva, de 15.24 hasta 14.63 metros. Estados Unidos y China son los principales usuarios de la ruta marítima.
Este escenario se enmarca en una tendencia global de estrés hídrico que afecta infraestructuras críticas. Para la diáspora dominicana y los mercados internacionales, la reducción de tránsitos podría encarecer productos importados y alterar cadenas de suministro. Expertos señalan que la adaptación al cambio climático será clave para mantener la competitividad de rutas como la panameña.











