Fenómeno climático amenaza con expandir enfermedades y agravar crisis alimentaria en países frágiles
La Organización Mundial de la Salud (OMS) hizo un llamado este martes a los países que serán impactados por El Niño para que refuercen la vigilancia de enfermedades y preparen sus capacidades sanitarias. El fenómeno, que se intensifica, ya ha coincidido con los dos meses más cálidos registrados.
Teresa Zakaria, jefa de la Unidad de Reducción de Riesgos, Operaciones Humanitarias y Cambio Climático de la OMS, describió El Niño como ‘un multiplicador de riesgos’ para la salud pública. Advirtió que su impacto será más severo donde los eventos climáticos extremos coincidan con sistemas sanitarios débiles, inseguridad alimentaria y acceso limitado a la atención médica.
La experta señaló que la malnutrición y el cólera figuran entre los riesgos más altos tanto en zonas afectadas por sequías como por inundaciones, en un contexto en el que más de 150 millones de personas ya padecen inseguridad alimentaria aguda. Los efectos de El Niño sobre la producción de alimentos y los medios de subsistencia, incluida la pesca y la ganadería, podrían agravar esta situación.
Entre las recomendaciones para el periodo más severo de El Niño —entre noviembre y principios del próximo año— está adelantar el reaprovisionamiento de suministros médicos y otros insumos en las zonas de mayor riesgo. Asimismo, la OMS alertó que el cambio de temperaturas y precipitaciones puede favorecer la expansión de enfermedades transmitidas por mosquitos, como malaria, dengue, chikunguña, fiebre amarilla y zika, incluso hacia áreas donde no se habían registrado, incluidas algunas de mayor altitud.
Armel Castellan, asesor en temperaturas extremas del Programa Conjunto sobre Salud y Clima de la OMS y la Organización Meteorológica Mundial (OMM), confirmó que las alteraciones en los patrones de lluvia provocarán inundaciones y sequías en diferentes regiones. ‘Tenemos las previsiones, tenemos la ciencia. Las predicciones de la OMM nos proporcionan un tiempo de anticipación muy necesario, y ese margen es lo que permite a las autoridades sanitarias mirar hacia adelante y prepararse, en lugar de limitarse a reparar los daños (…) Todavía estamos a tiempo de actuar’, afirmó.











