Las empresas telefónicas han incorporado a su propuesta de servicios de manera formal, el término, “paquetico”, para referirse a las recargas por tiempo limitado de servicios de Internet , una modalidad que facilita las cosas, en especial a quienes viven de la economía informal y dependen de los ingresos del día a día.
Pero, en ese renglón no hay muchas novedades en este momento, por lo que, está claro que no es a ese tipo de “paquetico” al que me refiero en este artículo.
Hace años que en uno de esos intentos de reforma fiscal, se acuñó el término “paquetazo” para referirse al mismo, desde entonces suele hablarse de paquetico, paquete y paquetazo, para aludir a cualquier iniciativa de este tipo, la razón es simple, se trata regularmente de un conjunto de medidas, agrupadas en un proyecto de ley, que buscan mejorar los ingresos del Estado dominicano.
El más reciente ha sido adornado de toda una campaña publicitaria que busca presentarlo como una especie de panacea necesaria para hacer frente a la crisis que va provocando la incertidumbre internacional por las guerras y el aumento del precio del petróleo y su impacto en las finanzas públicas, con el nombre de “plan anticrisis”, que algunos economistas han denominado, “mini reforma fiscal”, en suma, un “paquetico fiscal”.
Desde la oposición se han escuchado de inmediato las campanas críticas, el expresidente Leonel Fernández desde España, criticó la iniciativa al considerar un desatino la propuesta en un momento en que organismos internacionales como el Banco Mundial, destacan perspectivas sombrías para la economía mundial.
Aunque el Gobierno ha insistido en que la propuesta no afecta a la clase media ni a los más pobres, es claro que hay iniciativas que si lo hacen, y que algunos de los “caramelitos”, del proyecto tienen sus bemoles.
Es el caso, por ejemplo del aumento del límite exento del Impuesto Sobre la Renta, ISR, a los asalariados, a algo menos de 40 mil pesos, un tema en el que ha llevado la voz cantante el senador Omar Fernández, quien ha recordado que la ley manda a que el monto exento sean los salarios de menos de 52,000, un segmento de la población que carga con el peso de la crisis con poco margen de rejuego.
Positiva es la eliminación del anticipo a las micro y pequeñas empresas, otro de los temas en los que ha llevado la voz cantante el senador por el Distrito.
Por su parte el Partido de la Liberación Dominicana (PLD) advirtió que el plan anticrisis del Gobierno afecta de manera directa a la clase media y frena crecimiento económico del país, porue aumenta los gravámenes y reduce la capacidad de inversión de las empresas privadas.
El Consejo Nacional de la Empresa Privada, CONEP, abogó por que se combata la evasión fiscal y que se reduzca la informalidad, ampliando la base tributaria.
Medidas como el aumento del pago a los cheques y transferencias de 0.15 a 0.20 son vistas por algunos sectores, como una innecesaria penalización a los medios de pago que puede tener el efecto contraproducente de estimular las transacciones informales y el uso del efectivo.
Está claro que la República Dominicana no puede seguir postergando permanentemente la búsqueda de recuperar la salud fiscal y los proyectos siempre pueden ser mejorados.
El Gobierno ha hecho un buen intento con esta iniciativa, sobre todo porque recoge, aunque sea de manera parcial, demandas sentidas como la eliminación del anticipo y la indexación del ISR a los asalariados.
El “paquetico”, vestido de “plan anticrisis” tiene, como todo, sus más y sus menos, cosas buenas y cosas malas, que de seguro seguirán dando que hablar a economistas y políticos.
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