La reliquia deja la caja fuerte y se suma al Camino Peregrino del Este, que recorre Higüey y Bayaguana
La Santa Cruz de El Seibo, una réplica de la original sustraída hace más de una década, pasó de estar resguardada en una caja fuerte a permanecer en exposición permanente en un relicario blindado en el presbiterio de la iglesia de esa ciudad, informó monseñor Jesús Castro Marte, obispo de La Altagracia.
El obispo explicó que la cruz se mantenía en una caja fuerte por razones de seguridad y solo se sacaba cada 3 de mayo para recorrer el pueblo. La pieza del siglo XVIII custodia un fragmento del Lignum Crucis, venerado por los católicos como parte del madero de la cruz de Cristo, y ahora estará en el centro del presbiterio.
El sacerdote Francisco Lluberes, nativo de El Seibo, trabajó durante más de cuatro años en un proyecto para crear las condiciones que permitieran exhibir de manera permanente y segura la reliquia. La iniciativa contó con la generosidad de numerosos bienhechores, el trabajo especializado de Blindatech y la labor artesanal de los Talleres de Ebanistería Fermín Tejeda. La obra se realizó en el retablo mayor de la parroquia Santa Cruz e incorporó una escalinata para que los peregrinos puedan acercarse y tocar el cristal que protege la reliquia.
La cruz se integra al circuito de turismo religioso denominado Camino Peregrino del Este, que incluye el Santo Cristo de los Milagros de Bayaguana, Hoyoncito, la Cruz de El Seibo y la Basílica de Nuestra Señora de la Altagracia, en Higüey. Este circuito busca posicionar la fe como atractivo para visitantes nacionales e internacionales.
Durante la ceremonia religiosa, Castro Marte también señaló que El Seibo debe salir de las estadísticas de pobreza y llamó a dinamizar la producción local con productos a corto plazo que puedan abastecer a los hoteles de la zona y contribuir al desarrollo del turismo.











