La ( ) y avanzan por caminos distintos hacia un objetivo común: reducir los.
Desde este miércoles, Europa aplica un nuevo reglamento sobre que incorpora a sustancias químicas y metas de a largo plazo, mientras que el país caribeño acaba de modificar nuevamente su legislación sobre , después de haber establecido un calendario para eliminar la entrega gratuita de.
Las nuevas reglas europeas comenzaron a aplicarse este , 18 meses después de la entrada en vigor del Reglamento ( ) 2025/40 sobre y de.
Algunas de sus disposiciones, sin embargo, entrarán en aplicación de manera progresiva en los próximos años.
Una de las novedades es el endurecimiento de los controles sobre los , las y polifluoroalquiladas conocidas como » » debido a su elevada persistencia en el.
La señala que estos compuestos han sido utilizados, entre otros usos, en revestimientos resistentes al aceite de papeles y cartones destinados a entrar en contacto con alimentos.
El paquete europeo tiene una dimensión que va más allá del manejo de la basura: combina , limitaciones a determinados y.
La legislación de la exige que los con alimentos no transfieran sustancias que puedan poner en peligro la salud de los consumidores y establece controles específicos para los plásticos.
En , la legislación sobre ha cambiado dos veces en menos de un año.
La , promulgada en diciembre de 2025, modificó la , General de Gestión Integral y Coprocesamiento de , y estableció, entre otras medidas, un plazo para poner fin a la entrega gratuita de de un solo uso en los comerciales.
Pero ese marco fue modificado nuevamente en.
El promulgó la , que constituye la reforma más reciente y entró en vigor desde su promulgación.
La nueva normativa sustituyó la modificación aprobada en diciembre y revisó, entre otros aspectos, las contribuciones económicas que deben realizar las empresas al.
La también incorporó la , uno de los materiales de mayor por las dificultades que presenta su manejo como residuo.
La disposición había formado parte del proyecto aprobado por el Senado durante el proceso que culminó con la.
El proceso dominicano tiene, por tanto, una particularidad: la es actualmente la referencia legal vigente, mientras la constituye el antecedente inmediato de varias de las medidas que ya estaban en proceso de implementación.
Para los , una de las transformaciones más visibles será la relacionada con las.
Los comenzaron a prepararse desde principios de año.
Representantes del comercio explicaron a que entre las alternativas estudiadas figura el , aunque advirtieron que el objetivo ambiental podría frustrarse si el consumidor simplemente paga por ellas y continúa utilizándolas con la misma frecuencia.
La estrategia dominicana apunta así a de consumo y a reducir la cantidad de que terminan en , calles, cañadas, ríos y costas.
Las dos legislaciones coinciden en reducir los desde su origen, pero presentan.
Europa incorpora además una y sanitaria mucho más específica.
No solo plantea cuánto plástico debe reducirse o qué deben desaparecer progresivamente, sino también qué sustancias pueden estar presentes en los materiales que entran en contacto con los alimentos.
La advierte que los componentes de esos materiales pueden migrar hacia los alimentos y afectar su y, eventualmente, la salud humana.
La diferencia puede resumirse en el alcance de ambas políticas: está reforzando el control sobre la generación y gestión de y determinados plásticos de un solo uso; la avanza simultáneamente sobre los , los y su composición química.
Son dos velocidades de una transición que persigue reducir productos concebidos para utilizarse durante minutos, pero cuyos —y en algunos casos sus — pueden permanecer durante décadas en el ..










