cuenta con para el diseño y construcción de sismorresistentes, pero no es técnicamente correcto afirmar que todo el parque inmobiliario del país está preparado para soportar un terremoto de alta intensidad, advirtió el.
El de la empresa explicó que las de las dependen, entre otros factores, de la época en que fueron construidas, las normas vigentes entonces y, especialmente, de si durante su ejecución se cumplieron realmente los parámetros establecidos.
El también del , Arquitectos y Agrimensores (Codia) señaló que en el país comenzaron a considerarse formalmente las relacionadas con la resistencia sísmica a partir de , cuando fueron emitidas las primeras para el diseño sismorresistente.
El especialista en supervisión y control de obras aclaró que esas recomendaciones no tenían carácter reglamentario ni legal y estuvieron vigentes hasta , por lo que no puede garantizarse que las construidas durante ese período, ni mucho menos las levantadas antes de , cumplan actualmente con los niveles de seguridad requeridos.
Explicó que el desarrollo de la normativa dominicana puede dividirse en.
La primera corresponde a las construidas antes de , cuando el país no disponía de propias en materia sismorresistente y se recurría principalmente a.
La segunda etapa empezó en con las , que establecieron orientaciones más precisas para el , aunque todavía sin el carácter reglamentario que tendrían posteriormente.
La tercera comenzó en , luego del en 2010, cuando se revisaron las disposiciones existentes y se estableció, a través del , el sobre y sismorresistente.
De acuerdo con Martínez, esa reglamentación estableció requisitos mínimos destinados a garantizar la y, principalmente, ante los movimientos sísmicos.
Agregó que en abril de 2025 se produjo una nueva reorganización del marco regulatorio de la construcción, al asumir el Ministerio de Vivienda y Edificaciones la responsabilidad de implementar los reglamentos que anteriormente correspondían al Ministerio de Obras Públicas, incorporándolos al nuevo Código de la Construcción.
Martínez hizo énfasis en que en el no garantiza por sí solo que la estructura resultante sea segura.
«No es lo mismo que construir y, sobre todo, «, sostuvo.
A su juicio, uno de los principales problemas del país radica en las existentes en los y , debido a la falta de una objetiva, rigurosa e independiente.
Consideró que una de las garantías para determinar que una edificación fue construida conforme a las normas es disponer de y realizadas durante cada etapa del proceso constructivo, las cuales deben ser levantadas y validadas en obra mediante una adecuada.
El arquitecto cuestionó que, en el esquema tradicional de utilizado en el país, el sea quien contrate a la de.
«Es «, afirmó, al considerar que este limita la para verificar el de las.
Explicó que, en muchos casos, la termina funcionando como una especie de que observa los procesos realizados por los trabajadores, pero sin ejercer un suficientemente riguroso sobre cada una de las etapas de la construcción.
A su entender, esto provoca que se deleguen demasiadas en y y que las se realicen cuando los procesos ya han concluido, dificultando determinar si los parámetros establecidos fueron cumplidos.
Martínez advirtió que esta situación contribuye a la existencia de en una de las.
Ante la posibilidad de que el país enfrente un terremoto de gran intensidad, el especialista recomendó a las y a los de comerciales, educativas y de otros usos realizar y estructurales de sus inmuebles.
Planteó que esas deben estar acompañadas de que permitan determinar las medidas necesarias para reducir eventuales y orientar a los sobre cómo actuar ante la ocurrencia de un terremoto.
Martínez indicó que la y Vulnerabilidad de Infraestructura y ( ) realiza y, según explicó, ha puesto este servicio a disposición de la ciudadanía de manera gratuita.
También señaló que existen empresas del sector privado que ofrecen este tipo de servicios.
El arquitecto llamó además a los y a asumir una mayor responsabilidad en materia de y a procurar que las sean sometidas a procesos de rigurosos e independientes.
Consideró necesario que durante la construcción se y conserven las de los procesos ejecutados, incluidos los correspondientes, de manera que en el futuro pueda comprobarse la calidad de los trabajos que ya no son visibles una vez terminada la edificación.
«Hay que dejar las constructivas de los procesos como mañana de ya lo que no se ve», sostuvo.
Martínez insistió en que disponer de constituye un paso fundamental, pero su existencia no es suficiente si no se garantiza su durante la construcción y si no se evalúan las existentes para conocer su verdadero nivel de vulnerabilidad..










