Un menor de 16 años portaba un arma blanca y un manifiesto; la Policía pide prisión preventiva
La Policía finlandesa ha detenido a un adolescente de 16 años que intentó prender fuego a su instituto en Lohja, al sur del país, donde había medio centenar de alumnos y profesores. El suceso reaviva el debate sobre la seguridad en las escuelas nórdicas.
La Policía finlandesa ha detenido a un adolescente de 16 años como sospechoso de intentar incendiar su instituto de enseñanza secundaria en la localidad de Lohja, en el sur de Finlandia, el pasado viernes. En el momento del suceso, en el centro había unas 50 personas entre alumnos y profesores.
El menor se encuentra bajo custodia policial y la Policía ha solicitado prisión preventiva mientras continúa la investigación. Se le imputa un acto de vandalismo y tentativa de un delito grave contra la vida o la integridad física. Al ser detenido poco después de provocar el incendio, los agentes hallaron en su poder un arma blanca, material inflamable y un manifiesto, cuyo contenido no ha trascendido.
Antes de su detención, el joven se auto-lesionó con el arma blanca y fue trasladado a un hospital. Los bomberos extinguieron el fuego rápidamente y no se registraron heridos, con daños limitados en las instalaciones. La comisaría Marjut Kronlund declaró que, dado que no se ha interrogado al sospechoso y la investigación técnica sigue en curso, no pueden detallar los hechos ni las motivaciones.
Finlandia, con uno de los sistemas educativos más reconocidos del mundo, ha sufrido varios ataques en centros escolares en las últimas dos décadas. El primero y más letal fue en noviembre de 2007, cuando un estudiante de 18 años mató a ocho personas en un instituto de Tuusula y luego se suicidó. El más reciente ocurrió en 2024, cuando un niño de doce años que había sufrido acoso escolar mató a tiros a un compañero e hirió de gravedad a otros dos en una escuela de Vantaa, al norte de Helsinki.











