
El senador brasileño y su familia evaden la orden judicial que le prohibía salir de Brasil
El senador brasileño Flávio Bolsonaro, derrotado en las elecciones presidenciales frente a Lula, abandonó Brasil y hizo escala en Argentina y Ecuador antes de llegar a Miami, desafiando la orden judicial que le impedía salir del país.
Las autoridades migratorias argentinas confirmaron este miércoles que Flávio Bolsonaro, su esposa y sus dos hijas ingresaron anoche vía terrestre por el paso fronterizo de Puente Internacional Tancredo Neves, en la provincia de Misiones, con documentación en regla. A las 23.30 hora local del martes (02.30 GMT del miércoles) abordaron un vuelo privado desde el aeropuerto de Puerto Iguazú con destino a Guayaquil, Ecuador, y desde allí se dirigieron a Miami, según Flight Radar.
La salida de Bolsonaro se produce después de que el lunes, un día después de perder la segunda vuelta electoral frente a Lula, recibiera una orden judicial del Tribunal Supremo que le obligaba a entregar sus pasaportes en 24 horas y le prohibía abandonar Brasil. La decisión fue dictada por el juez Alexandre de Moraes, quien también estuvo a cargo del proceso en el que Jair Bolsonaro, padre de Flávio y expresidente brasileño, fue condenado a 27 años de prisión por intento de golpe de Estado.
El senador, que perdió los comicios con el 48 % de los votos frente al 52 % de Lula, está siendo investigado por el Supremo en una causa por presunto lavado de dinero, según los diarios O Estado de S. Paulo y O Globo. La Administración de Donald Trump había anunciado que acogerá a Bolsonaro y su familia en Estados Unidos, un gesto que refuerza la alianza política entre el expresidente estadounidense y la familia brasileña.
Trump afirmó este martes que las elecciones brasileñas fueron «fraudulentas», aunque al ser preguntado sobre si tomaría alguna medida al respecto respondió que él no gobierna Brasil. Mientras tanto, Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio y exdiputado, permanece en Estados Unidos, donde se ha instalado tras declararse víctima de una persecución judicial. El caso evidencia la creciente tensión política en Brasil y la proyección internacional del conflicto.











