El senador brasileño busca capitalizar el legado de su padre y posicionarse como alternativa a Lula
El senador brasileño Flávio Bolsonaro inició este domingo su campaña para las elecciones presidenciales de octubre con duras críticas al actual mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y la promesa de tratar a los narcotraficantes como «terroristas», en un giro que resuena en la política regional.
En un acto realizado en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, calificó a Lula como «el moroso de la esperanza» y lo acusó de «endeudar» a los brasileños, «pelear con países que están a 10.000 kilómetros de distancia», generar pérdidas millonarias a las empresas públicas y descuidar la lucha contra el crimen organizado.
El candidato del Partido Liberal (PL) prometió que si llega al poder tratará a las bandas PCC (Primeiro Comando da Capital), Comando Vermelho (CV) y a las milicias paramilitares como organizaciones terroristas, alineándose con la postura del presidente estadounidense Donald Trump. Asimismo, anunció que aplicará un «tijeretazo» para reducir impuestos, burocracias y cargos de confianza en la Administración.
Flávio Bolsonaro defendió el legado de su padre, Jair Bolsonaro, quien está inhabilitado, condenado por la Corte Suprema y en prisión domiciliaria por tramar un golpe de Estado contra Lula tras las elecciones de 2022. El senador afirmó que su padre es un «hombre honesto» que «nunca fue una amenaza para la democracia».
Según el último sondeo de la firma Quaest, publicado el viernes, Flávio parte con una ligera desventaja frente a Lula, pero en una eventual segunda vuelta ambos aparecen empatados técnicamente, con un 43 % para Lula y un 40 % para Flávio. El senador estuvo acompañado por su candidato a vicepresidente, el exfiscal Alfredo Gaspar, su esposa Fernanda Bolsonaro y diversos correligionarios que reivindicaron el legado del Gobierno de Jair Bolsonaro (2019-2022) y atacaron a la izquierda «asquerosa».










