Líder religioso dominicano respalda a Trump y pide cooperación entre iglesias y Estado.
El presidente del Ministerio Jesús es Sanidad y Vida Eterna, Paulino Moya, asegura que la escalada geopolítica entre bloques ideológicos exige una respuesta conjunta desde la política, la espiritualidad y la moral, y valora el rol de la fe en el gobierno de Estados Unidos.
En un contexto de tensiones entre el ultraliberalismo, el socialismo y el conservadurismo, Paulino Moya, también director ejecutivo senior del Foro Permanente por la Paz Política y Social Global, planteó que la gobernanza mundial necesita principios espirituales para fortalecer la prudencia y la paz entre los líderes.
Moya elogió la iniciativa del presidente Donald Trump de promover espacios de oración en su segundo mandato y las declaraciones de la embajadora Leah Campos, quien resaltó la fe cristiana como pilar de la identidad dominicana. Para el dirigente, esto abre una ventana para estrechar los lazos entre las iglesias y el Estado dominicano.
El portavoz evangélico recordó su papel en procesos de mediación política, como la gestión ante el exembajador Raúl Izaguirre para resolver la crisis interna del PRD entre Hipólito Mejía y la dirigencia de entonces, un ejemplo de cómo el diálogo puede evitar confrontaciones que afectan la estabilidad democrática.
Desde la Mesa de la Opinión Cívica y Política Cristiana, Moya afirmó que mantiene una agenda basada en consensos y convivencia democrática, y que su equipo de oración intercede diariamente por la salud y protección del presidente Trump y su familia.
El civilista cristiano insistió en que la oración y la comunión con Jesucristo son herramientas para una toma de decisiones responsable y llamó a los sectores políticos, religiosos y sociales a cooperar de forma permanente para enfrentar los desafíos nacionales e internacionales, porque la paz es un esfuerzo colectivo.










