El único seleccionado que vive en medio del conflicto
Woodensky Pierre, mediocampista de contención que defiende los colores del Violette AC en Puerto Príncipe, constituye el caso más singular dentro de la plantilla de la selección haitiana que se prepara para la Copa Mundial de la FIFA 2026. De los 26 convocados por el cuerpo técnico, este jugador es el único que mantiene su residencia en el convulso territorio caribeño, donde se estima que aproximadamente el 70 por ciento de la capital se encuentra bajo el asedio de grupos armados violentos.
El resto de los integrantes del combinado nacional desarrollan su carrera profesional en ligas del extranjero, distribuyéndose entre clubes de Inglaterra, Francia, Portugal, Canadá y los propios Estados Unidos, país anfitrión de la justa mundialista junto a México y Canadá.
Un caso inverso al de la generación de 1974
Esta Copa del Mundo representa apenas la segunda participación de Haití en el máximo escenario del fútbol internacional; su única aparición previa se remonta a la edición celebrada en Alemania Occidental hace más de medio siglo. El portavoz de la federación haitiana de fútbol, Thecieux Jeanty, destacó un contraste significativo: en aquella histórica cita de 1974, la totalidad de los jugadores —salvo una excepción— residían y militaban en clubes del país caribeño.
La situación actual es diametralmente opuesta, reflejando la profunda crisis de seguridad que atraviesa la nación y que ha forzado a sus mejores talentos deportivos a emigrar para continuar su desarrollo profesional.
Entrenamientos a la espera de la documentación
Mientras se gestionan los visados estadounidenses para Pierre y casi una decena de funcionarios federativos, el futbolista continúa su preparación en un campo con césped sintético ubicado en Pétion-Ville, zona residencial acomodada de la capital haitiana. Las restricciones migratorias que la administración del presidente Donald Trump ha ampliado hacia naciones como Haití han demorado considerablemente el trámite consular.
Jeanty expresó su esperanza de que el jugador pueda reunirse con sus compañeros en Florida lo antes posible y manifestó un deseo adicional: que después del Mundial, Pierre no tenga que regresar a vivir en Haití. El vocero federativo confía en que la vitrina mundialista represente una oportunidad dorada para que el mediocampista se dé a conocer internacionalmente y consiga un contrato en el extranjero.









