La marca con 115 años de historia apuesta por la movilidad eléctrica en Centroamérica
La expansión de Gray Line hacia El Salvador, liderada por el dominicano Juan Tomás Díaz, refleja una tendencia regional donde la seguridad y la sostenibilidad redefinen el turismo.
Gray Line, la icónica marca internacional de experiencias turísticas, inició operaciones en El Salvador con inversión y participación empresarial dominicana, encabezada por Juan Tomás Díaz, socio de Gray Line El Salvador y con 14 años de experiencia en República Dominicana, junto al empresario israelí Yossi Abadi. La llegada se da en un contexto de avances en seguridad en El Salvador, que ha fortalecido la confianza de visitantes e inversionistas, una tendencia que podría inspirar a otros países de la región, incluida República Dominicana.
La nueva operación busca ampliar la oferta de transporte, excursiones y experiencias turísticas para visitantes nacionales e internacionales. Con más de 115 años de trayectoria, Gray Line inicia con tours de un día, transporte turístico privado y compartido, paquetes personalizados y traslados al aeropuerto, abarcando destinos como la Ruta de las Flores, Lago de Coatepeque, El Tunco, El Zonte, Centro Histórico de San Salvador, Joya de Cerén, volcanes y playas.
En octubre, Gray Line planea una segunda etapa con vehículos 100% eléctricos y el lanzamiento de Gray Line City Tour, un producto para recorrer San Salvador de manera organizada. Esta apuesta por la movilidad eléctrica marca una tendencia en la región hacia un turismo más sostenible, un tema relevante para República Dominicana y su diáspora, que sigue de cerca las innovaciones en el sector.
La ministra de Turismo de El Salvador, Morena Ileana Valdez Vigil, valoró la incorporación de operadores internacionales como un impulso a la diversificación de la oferta y a la generación de empleos y encadenamientos productivos. Juan Tomás Díaz destacó que su experiencia en República Dominicana permitió identificar oportunidades en la región, y afirmó: «Estamos invirtiendo con una visión de largo plazo porque vemos una oportunidad real en el crecimiento turístico de El Salvador». El empresario subrayó el clima favorable para la inversión en el país centroamericano.
Este movimiento de Gray Line refleja cómo el turismo se convierte en un motor de desarrollo regional, con la seguridad y la sostenibilidad como ejes. Para República Dominicana, la expansión de sus empresarios en el extranjero no solo fortalece la imagen del país como exportador de talento e inversión, sino que también abre puertas para futuras alianzas y aprendizaje en mercados emergentes.












