
La crisis en Haití se intensifica mientras la comunidad internacional busca estabilizar el país
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) advirtió este lunes a las bandas armadas de Haití que sus actos de violencia no le impedirán cumplir su mandato, en medio de la desaparición de cuatro soldados salvadoreños y un agravamiento de la crisis haitiana.
La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) emitió este lunes un contundente mensaje a las bandas armadas de Haití: «A raíz de los recientes acontecimientos en los que se ha visto implicado personal del contingente salvadoreño, la GSF reafirma su determinación de cumplir su misión en apoyo de la seguridad y la estabilidad de Haití». La fuerza multinacional subrayó que «seguirá ejerciendo presión sobre los grupos delictivos, y sus actos de violencia no impedirán que la GSF cumpla su mandato y preste apoyo al pueblo haitiano».
El pronunciamiento, difundido en X junto a tres fotografías de la GSF en acción, se produce en un contexto de agudización de la crisis haitiana tras las protestas y el ataque contra salvadoreños. Las imágenes muestran una caravana de once blindados en una zona urbana de Puerto Príncipe, soldados de Chad junto a un blindado y un militar salvadoreño en un sobrevuelo en la capital.
En paralelo, la Policía Nacional de Haití, que combate a las bandas junto con la GSF, llevó a cabo el domingo por la noche una operación en el barrio capitalino de Bel-Air que resultó en la muerte de varios miembros de bandas armadas, según el medio local Radio Télé Galaxie. La acción tenía como objetivo neutralizar a un grupo atrincherado en ese sector, implicado en numerosos secuestros en la zona metropolitana. Asimismo, las Fuerzas Armadas haitianas realizaron este domingo pruebas intelectuales para reclutar nuevos soldados, con la participación de unos 2.000 haitianos, de los cuales se seleccionarán 700, como parte del plan gubernamental de reclutar 15.000 efectivos en tres años.
La GSF confirmó haber recibido restos humanos sin identificar que podrían corresponder a los cuatro militares salvadoreños desaparecidos hace ocho días tras ser emboscados por bandas armadas, aunque el presidente salvadoreño, Nayib Bukele, desmintió esa posibilidad la víspera. La ONG Red haitiana de periodistas contra la corrupción (Rhajac) instó a Bukele a actuar con prudencia en Haití debido a un supuesto «acuerdo secreto» entre el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé y los principales líderes de las bandas para conservar el poder, y advirtió que las operaciones de búsqueda deben considerar el apoyo político, económico y policial que beneficiaría a las bandas.











