Frente al movimiento de recomposición mundial y ante la pregunta, y nosotros ¿qué hacemos? para ser parte de eso.
Quizás la respuesta es demasiado simple, como para no saberla.
Es necesario que hagamos un plan de nuestro accionar como país, dentro y fuera del territorio.
Eso nos permitirá cohesionarnos y tener sentido de continuidad estatal.
Sin improvisaciones y sin abandonar las líneas trazadas para fortalecernos como nación.
Ello nos evita que no estemos simplemente metidos entre las patas de los caballos, pudiendo definir políticas y límites.
Pero, sobre todo, lo primero es pensar en una nación sostenible en su educación, en la producción y los servicios.
Y en la inversión pública como estrategia..












