Plan International, Save the Children, NRC, Mercy Corps y CAPAC ejecutarán la respuesta financiada por el RHPF LAC
Más de 400,000 personas en Haití recibirán asistencia humanitaria urgente a través de una nueva intervención liderada por el consorcio REZILYANS AYITI y financiada por el Regional Humanitarian Fund for Latin America and the Caribbean (RHPF LAC). La ONG global Plan International informó este lunes que la iniciativa busca paliar la prolongada crisis de violencia que azota al país.
La respuesta abarcará los departamentos de Ouest, Centre y Artibonite, y contempla la cobertura de necesidades urgentes de alimentación, refugio y artículos esenciales. El consorcio está integrado por Plan International, Save the Children, el Norwegian Refugee Council (NRC), Mercy Corps y el Centre d’Animation Paysanne et d’Action Communautaire (CAPAC).
La intervención incluirá servicios de agua, saneamiento e higiene para reducir los riesgos de salud en entornos sobrepoblados y prevenir enfermedades transmitidas por el agua, como el cólera. También se ampliará el acceso a prevención, detección y tratamiento de la desnutrición aguda severa en sitios de desplazados y comunidades de acogida, así como servicios de protección de la niñez con especial atención a las niñas y otros grupos en mayor riesgo.
Prospery Raymond, director de Plan International Haití, declaró: «Lo que vemos cada día en Haití exige una respuesta a esta escala. Las familias desplazadas, y las comunidades que las acogen, están cargando con el peso de una crisis que no se detiene».
La organización recalcó que Haití atraviesa una de las peores emergencias humanitarias de su historia reciente, impulsada por la violencia armada, el desplazamiento masivo, la inseguridad alimentaria severa y el colapso de los servicios esenciales. Más de 6.4 millones de personas -más de la mitad de la población- necesitan asistencia humanitaria. La actualización del IPC de abril de 2026 identifica a 5.8 millones de personas en inseguridad alimentaria aguda, y advierte que el 70 % de los desplazados en Puerto Príncipe enfrenta carencias alimentarias severas. En la capital y sus alrededores, grupos armados controlan amplias zonas y exponen a la niñez al reclutamiento, la explotación, la violencia sexual y la interrupción educativa.











