Como si se tratara de un condimento para cocinar un plato, muchos políticos están utilizando la ideología dependiendo de cómo esté la temporada en el hemisferio.
La palabra “ideología” fue acuñada por el filósofo francés Antoine Destutt de Tracy (1754-1836) para referirse al estudio de las ideas. Más tarde, Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895) le dieron al término su sentido moderno en “La ideología alemana” (1845-1846), al utilizarlo para describir las ideas que explican las relaciones de poder en la sociedad.
El mapa político de América Latina experimenta un marcado giro hacia la derecha, impulsado por el descontento popular ante la inseguridad, la inflación y el desgaste de los gobiernos de izquierda. Esta tendencia se refleja en victorias recientes en varios países de la región, consolidando posturas de disciplina fiscal y un discurso antisistema.
En República Dominicana el candidato Fernando Abreu presidente de Patria Libre, alcanzó en la encuesta de CESP Research un 2.5% de la intención de voto. Se sitúa como un candidato de ultraderecha en el país.
Otra figura que aparece en las encuestas es el outsider Santiago Matías, quien también ha manifestado sus intenciones de aspirar a la presidencia de la República y está trabajando en la conformación de una nueva organización política.
Mencionamos a estos dos nuevos actores de la política nacional, pero queremos hacer énfasis en los dirigentes tradicionales, los cuales han optado por mantener un discurso híbrido respecto a la ideología que adoptan para dar sus discursos, actuar y buscar aliados extranjeros.
Un ejemplo reciente es que el presidente Luis Abinader acaba de nombrar a Ito Bisonó, dirigente tradicional reformista y de derecha, como canciller de la República.
Hace apenas unos días el Estado dominicano anunció la expulsión del país de varios diplomáticos cubanos. Y el silencio fue ensordecedor. Dirigentes políticos de todos los partidos guardaron silencio. Nadie quiso opinar. Porque hablar de Cuba hoy ya no suma votos, y en algunos círculos hasta resta.
Ahora resulta que conseguir una fotografía y un mensaje positivo de la embajadora estadounidense es lo que vende, o es lo más potable. Aunque Estados Unidos es el mayor socio comercial que tiene la República Dominicana, considero que las fuerzas políticas no pueden despegarse de su ideología por tendencias del momento.
En el país, lo más reciente de los izquierdistas es que se unen y forman el Partido del Poder Popular encabezado por Narciso Isa Conde, en procura de unir todas las fuerzas transformadoras del país, conquistar la soberanía nacional y popular, la igualdad y la felicidad colectiva.
Hemos visto cómo en América varios líderes han llegado a sus respectivas casas de gobierno, como en el caso de:
Javier Milei (Argentina): Economista libertario que llegó con un discurso antisistema y recortes drásticos del Estado.
Nayib Bukele (El Salvador): Populista enfocado en la seguridad estricta y el control de pandillas.
Daniel Noboa (Ecuador): Perfil pragmático enfocado en combatir el narcotráfico y la crisis interna.
Santiago Peña (Paraguay): Representa una derecha institucional y tradicional orientada a la estabilidad económica.
José Antonio Kast (Chile): Líder ultraconservador que ganó la presidencia en un giro histórico para el país.
Rodrigo Paz (Bolivia): Mandatario de centroderecha que rompió con dos décadas de hegemonía del socialismo.
Abelardo de la Espriella (Colombia): Abogado y figura mediática que asumió en agosto de 2026. Ganó con un relato de orden, austeridad y seguridad, enterrando años de gobierno de izquierda y alineándose con la nueva temporada del continente.
Como advertía el escritor Christian Salmon, ya no vivimos tiempos de ideologías. Vivimos tiempos de “ Storytelling ”. El poder ya no debate ideas, fabrica historias. Y en esta temporada la historia que vende es la de mano dura, la foto con la embajadora y el silencio estratégico.
El problema es que un país no se gobierna con guiones. Se gobierna con principios. Y la ideología no puede seguir en el bolsillo, para usarla solo cuando la encuesta lo ordena.
Aunque pudiéramos decir que el electorado castiga de forma sistemática a los oficialismos vigentes sin importar su signo político, existe una tendencia latente en toda la región a favor de la derecha.
Y es que las tendencias se volcaron a favor hace unos años, como lo fue a finales de los 90 y 2000 con el triunfo de Hugo Chávez en Venezuela, Luiz Inácio Lula da Silva en Brasil, Néstor Kirchner en Argentina, Tabaré Vázquez en Uruguay, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet en Chile, Evo Morales en Bolivia y Rafael Correa en Ecuador.
Y es que aunque estos líderes buscaron cambiar el modelo económico de libre mercado y promovieron mucha asistencia social tratando de disminuir la pobreza, la región vivió después una ola conservadora. Y ahora, desde 2020, volvió a surgir una ola de derecha con los mandatarios mencionados anteriormente.
La región vive acontecimientos, olas y tendencias y la República Dominicana no se queda ajena a estos procesos. En el país tendremos elecciones en aproximadamente 17 meses y aunque los orígenes del partido de gobierno son de centro izquierda, algunos portales lo sitúan como de derecha.
El mundo vive actualizaciones y los discursos de los políticos también, al igual que el mercado electoral exige, pero hay una gran masa popular que se consolida con las olas de cambio contra los que están. Pero consideramos que las ideologías y la naturaleza de las organizaciones no pueden sucumbir ante el momento.











