Movilización religiosa evidencia descontento social y presión sobre el Gobierno por servicios básicos
Una marcha de distintas iglesias cristianas recorrió este jueves Santo Domingo para reclamar respuestas ante la inseguridad, los apagones, el alto costo de la vida, las fallas educativas y la crisis de la salud pública. La protesta refleja un creciente malestar social que trasciende fronteras.
Los manifestantes, acompañados por la Policía Nacional y la Defensa Civil, expresaron su preocupación por la inseguridad social y barrial, que consideran en aumento, aunque las autoridades sostienen lo contrario. El pastor Matos, de la Iglesia de Dios, perteneciente al Concilio de Iglesias de Dios, explicó las razones de la movilización y llamó a las autoridades a prestar atención a las necesidades de la población.
En el ámbito educativo, los religiosos cuestionaron las condiciones en que reciben docencia estudiantes de distintos centros del país y señalaron la falta de aulas, uniformes, alimentos, libros y otros servicios. También criticaron los apagones y el costo del servicio eléctrico, señalando que las interrupciones y las altas facturas afectan a hogares, comercio, industria, escuelas y hospitales.
El alto costo de la vida fue otro eje central, especialmente por el aumento de precios de alimentos, medicamentos y otros bienes y servicios. Asimismo, expresaron preocupación por el sistema de salud y las dificultades con el Seguro Nacional de Salud (SeNaSa), sobre todo para los sectores de menores ingresos.
Las iglesias pidieron a quienes gobiernan trabajar para reducir la delincuencia, la pobreza, la falta de acceso a servicios de salud, el desempleo, los apagones, el alto costo de la vida y la corrupción. La jornada transcurrió con presencia de organismos de seguridad y socorro que acompañaron a los participantes.










