
Barnabas Dieudonné cuestiona el envío de más de 1.300 soldados de Bukele y alerta sobre el impacto en la población civil
La operación militar de Nayib Bukele en Haití, desencadenada por la desaparición de cuatro soldados salvadoreños, no necesariamente contribuirá a la paz en la nación caribeña, según el jurista Barnabas Dieudonné en entrevista con.
El despliegue de más de 1.300 soldados salvadoreños en Puerto Príncipe responde al ataque del 18 de octubre contra cuatro militares de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) en la zona de Santo, en Croix-des-Bouquets, área metropolitana de la capital haitiana. La cifra de efectivos, según medios locales, aumenta a diario.
Para Dieudonné, doctor en Derecho de la Universidad de Montreal y defensor de derechos humanos, esta operación tiene un alcance limitado: se centra en recuperar a los cuatro militares y no en una estrategia integral para desmovilizar a las bandas armadas que controlan la mayor parte de Puerto Príncipe. «Para instaurar la paz en el país habría que desmovilizar a todos los grupos armados. Esta intervención no tiene por objeto contribuir a instaurar la paz», sostiene.
El experto advierte que una operación de gran envergadura en la planicie de Cul-de-Sac podría debilitar o desplazar a los grupos armados de la zona, pero no resolvería la crisis de violencia e inseguridad que afecta a Haití desde hace años. Además, considera que la población haitiana puede quedar relegada a un segundo plano en una operación concebida principalmente para rescatar a los soldados salvadoreños.
Dieudonné señala entre los posibles efectos la pérdida de vidas humanas, los heridos y los daños materiales en viviendas, vehículos y otros bienes, así como el riesgo de nuevos desplazamientos internos si los enfrentamientos obligan a los habitantes a abandonar sus hogares. Médicos Sin Fronteras (MSF) alertó el miércoles sobre una «explosión de violencia» en Puerto Príncipe por los enfrentamientos ocurridos tras el ataque a los militares salvadoreños de la GSF.










