Teherán condiciona el paso marítimo al cese de hostilidades y alivio de sanciones
Irán presentó una propuesta a Estados Unidos para reabrir el estratégico estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, lo que provocó una caída inmediata de los precios del petróleo. La iniciativa, que incluye condiciones como el cese de hostilidades y el desbloqueo de activos, marca un giro en la guerra en Oriente Medio y tiene implicaciones globales.
El jefe de la diplomacia iraní, Abás Araqchi, declaró a varios medios extranjeros, entre ellos The New York Times y The Guardian, que si se cumplen ciertas condiciones, el estrecho se abrirá en un plazo de siete días y se entablarán negociaciones. La propuesta fue transmitida el martes al enviado estadounidense Steve Witkoff, aprovechando la Asamblea General de la ONU en Nueva York.
Las condiciones enumeradas por Araqchi, citado por The New York Times, son: el cese de todas las hostilidades en Oriente Medio durante siete días, también en Líbano; el desbloqueo de activos iraníes congelados estimados en al menos 12.000 millones de dólares; el levantamiento de las sanciones sobre el petróleo iraní y el fin del bloqueo naval estadounidense contra Irán. Al séptimo día, Irán reabriría el estrecho de Ormuz.
El plan iraní hizo retroceder este viernes los precios del petróleo que el jueves se habían disparado: el barril de Brent del mar del Norte, para entrega en noviembre, perdía un 1,31% hacia las 09H45 GMT, a 105,20 dólares, mientras su equivalente estadounidense, West Texas Intermediate, caía un 1,93% hasta 92,78 dólares.
Araqchi aseguró que espera una respuesta de Washington y que China, cuyo presidente se encuentra de visita oficial en Estados Unidos, apoya la propuesta. En una entrevista exclusiva con la el martes, el portavoz de los Guardianes de la Revolución, Hossein Mohebi, también mencionó el fin de las hostilidades en Yemen entre las condiciones iraníes. El presidente estadounidense Donald Trump y su homólogo iraní Masud Pezeshkian firmaron en junio un protocolo de acuerdo destinado a poner fin a la guerra, reabrir el estrecho de Ormuz y abrir negociaciones sobre el programa nuclear iraní, pero el texto fue objeto de diferentes interpretaciones y se reanudaron las hostilidades. Irán exige a los buques que deseen atravesarlo que obtengan de su parte una autorización, alegando razones de seguridad y soberanía; los buques que no acatan esta exigencia son atacados regularmente, mientras que Estados Unidos bombardea esporádicamente las costas iraníes.












