
Meloni aprueba decreto-ley con penas de hasta 5 años y multas de 20,000 euros para quienes dañen en grupo
El Gobierno de Italia, liderado por Giorgia Meloni, aprobó un decreto-ley que refuerza la seguridad en Milán con 500 militares adicionales y tipifica como delito la participación violenta en manifestaciones, con penas de hasta cinco años de prisión. La medida responde a los disturbios del fin de semana que dejaron cerca de 200 agentes heridos y daños materiales por casi un millón de euros en la capital lombarda.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, anunció este martes el despliegue de 500 soldados adicionales en Milán hasta el 31 de diciembre, que se sumarán a la operación Calles Seguras, activa desde 2008 con unos 5,000 efectivos del Ejército en puntos calientes del país. El decreto-ley, aprobado por el Consejo de Ministros, entrará en vigor inmediatamente y tendrá 60 días para ser ratificado por el Parlamento. La medida busca contener la violencia urbana tras los saqueos y altercados del pasado fin de semana.
Según datos oficiales, las fuerzas del orden detuvieron o identificaron a 330 personas, la mitad de ellas de origen extranjero, incluidas personas nacidas fuera de Italia y otras nacidas en el país en familias extranjeras. Meloni calificó las escenas de ‘inaceptables’ y afirmó que ‘devastar y robar no es protesta, es criminalidad’. Los disturbios dejaron cerca de 200 agentes heridos y daños materiales que solo en Milán rozan el millón de euros.
El paquete de medidas introduce el delito de participación violenta en una manifestación, con penas de hasta cinco años de cárcel y multas de hasta 20,000 euros para quienes, en grupos de cinco o más personas, arrojen piedras, petardos o palos y pongan en peligro la seguridad. Además, se establece el principio de que ‘quien rompe paga, y si quien rompe es un menor, pagan sus padres’, y se tipifica la presunción de imputabilidad para menores de 14 a 18 años. También se faculta al jefe de policía para aplicar apercibimientos orales y vetar la reunión en lugares públicos a jóvenes con antecedentes violentos.
El borrador del decreto contemplaba atribuir excepcionalmente funciones policiales a los militares durante tres meses, lo que les habría permitido efectuar detenciones, pero esta disposición finalmente quedó fuera del texto aprobado. Meloni señaló que en las manifestaciones participaron ‘franjas antagónicas de siempre’ y cientos de jóvenes, muchos menores de edad, y reiteró que espera que los delitos sean perseguidos con firmeza. La medida se enmarca en un contexto europeo de endurecimiento de políticas de orden público y seguridad ciudadana.












