La renuncia del viceministro marca una tendencia de recambio generacional y reestructuración política.
En un movimiento que redefine el equilibrio de poder en el oficialismo, Juan Garrigó renunció este jueves al Gobierno para concentrarse en la Secretaría General del PRM, una señal de consolidación del partido de cara a los próximos desafíos electorales.
El viceministro administrativo de la Presidencia, Juan Garrigó, presentó su renuncia formal ante el presidente Luis Abinader, poniendo fin a seis años de gestión pública en el Ministerio Administrativo de la Presidencia. Su salida responde, según sus palabras, a un sentido de coherencia y responsabilidad.
A partir del domingo, Garrigó asumirá la Secretaría General del Partido Revolucionario Moderno (PRM), un cargo que lo convierte en pieza clave para la organización partidaria a nivel nacional. Su perfil, vinculado a la juventud y a una de las familias políticas más influyentes del país, marca una tendencia de renovación en el liderazgo.
Hijo de la alcaldesa del Distrito Nacional, Carolina Mejía, y nieto del expresidente Hipólito Mejía, Garrigó representa una continuidad dinástica que el PRM busca capitalizar para fortalecer su estructura territorial, incluyendo la diáspora dominicana en Estados Unidos y Europa.
En su gestión gubernamental, destacó su enfoque en el servicio público con respeto a la dignidad ciudadana, un discurso que ahora traslada al partido. Analistas ven en esta transición un movimiento estratégico para asegurar la cohesión interna ante los retos de la administración Abinader y el escenario político regional.
La salida de Garrigó del Ejecutivo también genera expectativas sobre quién lo sustituirá en el viceministerio, un cargo clave para la coordinación administrativa. Mientras tanto, el PRM se prepara para una nueva etapa bajo su liderazgo, con la mira puesta en las próximas contiendas electorales y en la proyección internacional del partido.












