Luis Rojas Cabrera enfrenta cargos graves tras muerte de paciente en Manhattan
El caso del médico dominicano Luis Rojas Cabrera, acusado de homicidio por la muerte de una paciente en Nueva York, pone en el foco internacional los riesgos de los tratamientos antienvejecimiento sin supervisión médica autorizada. El NYPD y la fiscalía del Bronx documentan múltiples arrestos previos.
Luis Rojas Cabrera, de 55 años, fue acusado formalmente de homicidio por la muerte de Elizabeth Baron, de 27 años, a quien habría inyectado un tratamiento de NAD+ en el Bereshit Lifestyle Center, en el Alto Manhattan. Según el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD), Rojas Cabrera operaba el centro bajo una licencia de esteticista mientras tramitaba la autorización para ejercer la medicina en el estado de Nueva York.
Los hechos ocurrieron el domingo 19 de julio, poco antes del mediodía, cuando Rojas Cabrera administró la sustancia por vía intravenosa a Baron. La joven perdió el conocimiento y fue trasladada de emergencia al Hospital NewYork-Presbyterian Allen, donde fue declarada muerta a la 1:10 de la tarde. Inicialmente, compareció ante el Tribunal Penal del Bronx el 20 de julio acusado de imprudencia temeraria y ejercicio no autorizado de una profesión, cargos que se agravaron tras el fallecimiento, según The New York Post.
De acuerdo con documentos judiciales citados por el medio, Rojas Cabrera afirmó contar con licencia para ejercer la medicina en República Dominicana y como asistente médico en Puerto Rico. El fiscal adjunto Ethan Reisbaum explicó que el acusado había sido arrestado el 6 de noviembre de 2025 en el Aeropuerto Internacional Newark Liberty al regresar de República Dominicana con una porra metálica en su equipaje. Días después, fue detenido nuevamente en el mismo aeropuerto tras regresar desde República Dominicana, cuando las autoridades encontraron casi 200 frascos de medicamentos de prescripción, más de 30 tabletas y 10 jeringas de lidocaína.
Tras el paro cardíaco de Baron, Rojas Cabrera dijo a un agente de Policía: ‘Cometí un error muy grave. Necesito llamar a mi familia porque presiento que no estaré en casa por un tiempo’. El caso refleja la creciente preocupación por la regulación de tratamientos de medicina holística y antienvejecimiento en Estados Unidos, y su impacto en la comunidad dominicana en el exterior.









