
El caso reaviva el debate sobre maltrato infantil y la responsabilidad de no denunciar
El Segundo Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a 30 años de prisión a Yokeiry Coronado de la Cruz y Jeider Montero Medina por torturar y asesinar a una niña de siete años en Los Guandules, en agosto de 2025, un caso que ha conmocionado al país.
La sentencia, dictada por la magistrada Yissel Soto, establece que ambos cumplirán la pena en los centros de corrección y rehabilitación Najayo Hombres y Najayo Mujeres, en San Cristóbal, y deberán pagar una indemnización de cinco millones de pesos en favor de la víctima. El tribunal también estuvo compuesto por Clara Sobeyda Castillo y Jarolyn Elizabeth Rosario López.
Soto fundamentó el fallo en testimonios y pruebas, y describió las supuestas correcciones a las que fue sometida la infante como “altamente abusivas, despiadadas”, con un “desprecio agravado por la vida humana”. Subrayó que Montero Medina tenía conocimiento de que “en su casa había tortura, abuso sexual y había una menor que era amarrada”, y que en su celular se encontraron imágenes “espeluznantes” de la niña, pese a que él alegó inocencia y que planeaba denunciar los maltratos de su pareja.
Los imputados fueron declarados culpables de incumplir los artículos 295, 304 y los numerales 1 y 4 del artículo 303 del Código Penal Dominicano. La lectura de la sentencia será el 12 de noviembre a las 9:00 de la mañana.
Según el Ministerio Público, los hechos se produjeron entre julio y agosto de este año, cuando Coronado De La Cruz maltrató a la víctima y Montero Medina, sabiéndolo, no lo denunció, lo que terminó con la muerte de la niña. El caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección infantil y la denuncia oportuna.










