NUEVA DELHI.- El Tribunal Supremo de India ordenó nuevas y estrictas medidas para proteger a las manadas de elefantes salvajes ante la creciente pérdida de hábitat, una decisión aplaudida por los activistas el viernes.
Exigió la prohibición de las «fiestas hulla», grupos desplegados para ahuyentar a los elefantes con «bolas de fuego» y estacas incendiarias.
La activista ecologista Prerna Singh Bindra, declaró a la AFP que su petición apuntaba contra los gobiernos estatales que «apoyan prácticas horriblemente crueles», en las que una turba de «miles de personas» persiguen «a los elefantes con lanzas incendiarias», lo cual «no resuelve el conflicto, la ciencia demuestra que sólo lo exacerba».
Según el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF), existen menos de 50.000 elefantes asiáticos en estado salvaje; la mayoría se encuentran en India, y otros en Sri Lanka y el sudeste asiático.
A pesar de que en India son un «animal de patrimonio nacional» e incluso algunos habitantes los consideran sagrados, Bindra afirmó que la orden judicial era necesaria para garantizar su supervivencia.
El estudio gubernamental indio sobre elefantes, publicado en octubre de 2025, estimó que en el país había 22.446 elefantes salvajes, pero advirtió que las manadas vivían en un espacio «ínfimo» comparado con el área que ocupaban históricamente: apenas el 3,5% del territorio que alguna vez habitaron.
En otra disposición, el Tribunal Supremo ordenó el martes medidas más estrictas de protección para los más de 2.600 elefantes en cautiverio, que antes se utilizaban para la tala de árboles y ahora se emplean en actividades turísticas, de entretenimiento y en ceremonias religiosas.











