EL NUEVO DIARIO, SANTO DOMINGO.- Con una cadena de cuatro victorias consecutivas y ocho triunfos en sus últimos 11 compromisos, los Diamondbacks de Arizona viven su mejor momento en la temporada de Grandes Ligas, el cual ha estado marcado por el despertar ofensivo del segunda base dominicano Ketel Marte.
Un día después de haber conectado un cuadrangular de tres carreras para dejar a los Gigantes en el terreno, Marte continuó atormentando al equipo de San Francisco este miércoles, ante quienes se fue perfecto en tres presentaciones al bate, incluyendo un tablazo de vuelta completa, dos remolcadas y tres anotadas, para que el conjunto de Arizona se impusiera 6-3 y completara la barrida en la serie de tres encuentros ante sus rivales divisionales.
Marte pegó un doblete en la primera entrada, fletó un cuadrangular de dos carreras en la tercera y llegó a salvo con un toque de hit en el quinto capítulo, en el cual anotó por un batazo de dos bases de Geraldo Perdomo, quien empujó tres vueltas en el partido.
Marte, quien también recibió una base por bolas, ha ido superando un lento inicio de temporada y reencontrando su producción habitual con el madero.
Recibe en tu correo las noticias más importantes del día En sus últimos 10 encuentros, Marte batea de 40-13, lo que le proporciona un promedio con el madero de .325, sumando entre sus batazos cuatro dobles, un triple y dos cuadrangulares, además de cuatro bases por bolas recibidas y solo dos ponches.
La frecuencia con la que ha llegado a las bases, ha permitido a Marte colocarse en posición de anotar, logrando llegar hasta el plato en ocho ocasiones, mientras que con sus batazos ha sumado nueve carreras empujadas.
Con este desempeño, Marte ha pasado de batear para promedio de bateo de .209 a .235, para un incremento de 26 puntos en su average, mientras contabiliza siete dobles, siete jonrones y dos triples, además de 27 vueltas anotadas y 22 remolcadas.
Ketel ha contribuido a que los Diamondbacks mejoren su marca colectiva a 25-23 en la actual contienda de Grandes Ligas, demostrando que el equipo de Arizona se mueve al ritmo del bate de Marte..












