El australiano acepta sanción reducida y tratamiento, marcando tendencia en la lucha antidopaje.
La ITIA confirmó este viernes la suspensión de un mes al tenista Nick Kyrgios por consumo de cocaína, un caso que reabre el debate global sobre las políticas antidopaje y la segunda oportunidad para los atletas.
El tenista australiano Nick Kyrgios, finalista de Wimbledon 2022, quedó habilitado para competir tras aceptar una suspensión de un mes e incorporarse a un programa de tratamiento, según informó la Agencia Internacional para la Integridad del Tenis (ITIA). El positivo se produjo el 22 de junio en el torneo de Mallorca, y la sanción, que finaliza el 3 de septiembre de 2026, llega en un momento clave para el deporte mundial, donde la salud mental y el consumo recreativo de sustancias son temas cada vez más visibles.
La ITIA aceptó que el consumo fue fuera de competición, basándose en un experto independiente que validó la explicación de Kyrgios, quien lo describió como ‘un enorme error’. Este caso sienta un precedente en la aplicación de las normas de la AMA, que permiten reducir la suspensión de tres meses a uno si el jugador participa en un tratamiento. La decisión ha generado opiniones divididas entre aficionados y especialistas, mientras la diáspora dominicana sigue de cerca el caso por su impacto en el circuito.
Kyrgios, quien alcanzó el puesto 13 del ranking en 2016 y ha lidiado con lesiones constantes, vio anulados los premios y puntos obtenidos en Mallorca. Su última aparición fue en Wimbledon 2024, en dobles junto a Alexander Bublik, donde cayeron en primera ronda. Ahora, con la muñeca reconstruida en 2024, busca regresar a la élite, aunque su futuro dependerá de su constancia en el programa de rehabilitación.
El caso también resalta el papel de las redes sociales, donde el propio Kyrgios pidió disculpas a sus seguidores, familia y patrocinadores, y en especial a los niños que lo ven como ídolo. En un entorno deportivo cada vez más globalizado, la noticia invita a reflexionar sobre el equilibrio entre el desempeño profesional y la vida personal de los atletas, un tema que trasciende fronteras y que también conecta con las nuevas generaciones de tenistas en República Dominicana.











