
El retraso de casi un mes en la aprobación de armas refleja las presiones de Trump sobre Kiev
La espera de casi un mes para que el secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, autorice el envío de misiles para sistemas Patriot y NASAMS a Ucrania evidencia la creciente tensión entre Kiev y Washington, en un contexto de presión del presidente Donald Trump para que Ucrania acepte las condiciones del Kremlin.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, reveló este lunes que su administración lleva ‘casi un mes’ esperando la aprobación de Hegseth para el envío de misiles para Patriot y NASAMS. En un mensaje en X, Zelenski explicó que trabajan con EE.UU., Europa y otros socios que tienen reservas de misiles PAC-2 y PAC-3, y que ya ordenó a su equipo retomar el tema con la Casa Blanca en los próximos contactos.
Zelenski ha denunciado repetidamente que Estados Unidos retrasa sin motivo claro la entrega de misiles para Patriot que Ucrania necesita para derribar misiles balísticos rusos, y que ya han sido pagados por los países europeos que financian a Kiev. La situación es crítica porque el Ejército ucraniano apenas tiene misiles para Patriot capaces de interceptar ese tipo de armamento ruso.
Estados Unidos ha negado estar demorando de forma deliberada la entrega de armamento a Ucrania. Sin embargo, Zelenski también se ha quejado de limitaciones en la transferencia de inteligencia y en la conexión a internet vía satélites Starlink de SpaceX, que según el mandatario ya ha restablecido el servicio a niveles normales.
El líder ucraniano atribuyó estas demoras y restricciones a un supuesto intento del presidente Donald Trump de forzar a Ucrania a aceptar las condiciones que exige el Kremlin para poner fin a la guerra. El episodio subraya la fragilidad del apoyo estadounidense a Kiev y el pulso geopolítico en torno al conflicto.










