Desde 1986, las bancas deportivas han evolucionado y hoy son parte de la industria de MLB
La serie de comodines de las Grandes Ligas reavivó el debate sobre las apuestas deportivas, que en República Dominicana fueron legalizadas el 2 de noviembre de 1986 por el entonces Secretario de Deportes, Andrés Vanderhorst. Lejos del azar, estas apuestas requieren un profundo análisis estadístico y han evolucionado hasta convertirse en parte de la zapata publicitaria de Major League Baseball.
La serie de comodines de las Grandes Ligas demostró una vez más que las apuestas a los resultados de béisbol no caen en la categoría de juegos de azar, por lo que no se deben confundir bancas de Lotería con Bancas Deportivas. Para conformar una potencial ‘tripleta ganadora’, el apostador debe cotejar y conocer al dedillo las estadísticas de nueva generación y tradicionales, el historial del pitcher, la velocidad del viento, el comportamiento ofensivo frente a zurdos y derechos y para qué lado del campo batea cada jugador. En las apuestas de béisbol no se arreglan sueños, ni se dan ‘orejitas’. El azar no tiene espacio.
La legalización de las bancas de apuestas deportivas en República Dominicana se remonta al 2 de noviembre de 1986, cuando el Secretario de Deportes, Educación Física y Recreación (Sedefir), Andrés Vanderhorst, hoy inmortal del deporte dominicano, anunció la medida. En ese entonces sólo operaban de manera oficial 18 bancas en el territorio nacional y la mayor cantidad estaban localizadas en la calle Imbert, entre la 30 de Marzo y la Benito González, en Santo Domingo.
Esos grandes consorcios ubicados en ese perímetro sancarleño, bautizado como ‘La Pequeña Vegas’, lo dominaban Andrés Soto, con Sport Center; Héctor Vásquez (Masú), La Poderosa Sport y Juan de los Santos con Juancito Sport. El decreto del doctor Joaquín Balaguer consignaba que un alto porcentaje del dinero recaudado por esa ‘patente’ fuese destinado para el soporte económico del torneo de béisbol profesional otoño-invernal. En ese entonces no se produjo ningún escándalo con relación al béisbol y hoy las apuestas deportivas con el respaldo de BetCris y otros consorcios son parte de la zapata publicitaria de Major League Baseball.
En la historia del béisbol, un 2 de noviembre de 1947, el lanzador Oscar Mir Flores, nativo de San Pedro de Macorís, con los Tiburones de Aguadilla, blanqueó 3-0 a los Cangrejeros de Santurce en su segunda salida en el béisbol de Puerto Rico. Mir Flores fue uno de los tantos peloteros dominicanos que jugaron como refuerzos en. Falleció en el 2005 en la Florida a los 84 años de edad. Además, en 1968, Bob Gibson, de San Luis, poncho 17 bateadores, récord de postemporada, y los Cardenales derrotaron 4-0 a Detroit. En 1992, Pedro Borbón hijo debutó en las Grandes Ligas con los Bravos de Atlanta lanzando un tercio de inning frente a San Diego. En 2004, Miguel Tejada, de Baltimore, en el penúltimo juego de la temporada, disparó su jonrón 34, empatando su marca personal con Oakland en el 2002 y elevó su total de remolcadas a 148. En 2005, Ervin Santana, de Anaheim, empató el récord de más victorias para un lanzador novato con 12, el cual comparte con Daniel Cabrera.











