El y la no solo pueden afectar el , el metabolismo o las articulaciones.
También pueden tener en la , al interferir con la producción de hormonas y el funcionamiento de los , lo que puede traducirse en disminución del deseo, problemas de y falta de lubricación.
Así lo explicó el , en el taller Vive Ligero, como parte de las actividades del , auspiciado por , quien aseguró que una parte importante de los pacientes que acuden a consulta por problemas sexuales tiene como causa de fondo el o la.
» que tienen y van a tener una por una causa urológica, es decir, por una «, afirmó.
El especialista explicó que uno de los está relacionado con la que puede producirse en el organismo.
«El y hace que se produzca una en el cuerpo», señaló, al explicar que este proceso puede afectar tanto a los en las mujeres como a los en los hombres.
Según describió, esta alteración puede interferir con las de como la.
«Pacientes con y tienen , no porque no se vean bonitos y no se gusten, sino porque su cuerpo produce «, expresó.
«(La acumulación de grasa) va a ir a los , los del pene y de la vagina, y va a hacer que el vaso no se pueda dilatar, el varón no va a poder tener y la mujer no va a poder tener lubricación», detalló.
Para el especialista, estos son solo algunos de los mediante los cuales el y la pueden afectar la función sexual.
Rosero cuestionó la idea de que las de una persona con estén relacionadas únicamente con la o con sentirse atractivo.
Aunque reconoció que la puede influir en la forma en que una persona vive su sexualidad, insistió en que reducir el problema a un asunto psicológico o estético deja fuera los cambios físicos y metabólicos asociados a la.
El , quien también relató su propia como una persona que vivió con , sostuvo que el abordaje de esta condición debe centrarse en la y no exclusivamente en los kilos perdidos.
«El cuidado de la tiene que ver con la , no con el peso como hemos pensado siempre.
La es solo uno de los resultados del cuidado de la «, afirmó.
En ese sentido, destacó que las consecuencias pueden extenderse a distintos órganos y sistemas, desde el corazón y los riñones hasta la salud mental y, la materia que le ocupa, la vida sexual.
«Los son , eso es una gran realidad», expresó.
Pero inmediatamente amplió la reflexión: «Los son , los son menos funcionando bien, los son menos riñón funcionando bien y los son «.
Rosero también llamó a dejar atrás la idea de que las personas con enfrentan esta condición por.
Durante su intervención sostuvo que existen , ambientales y biológicos que intervienen en el desarrollo y manejo del y la.
» (en el ) deben ser considerados como grandes batallas», resaltó.
Asimismo, advirtió sobre el impacto del , que puede hacer que algunas personas retrasen la búsqueda de por o temor a ser juzgadas.
«El también daña la «, sostuvo, al señalar que muchas personas con y sienten de acudir a consulta y pueden dejar pasar meses o años antes de buscar ayuda.
«El para hablar del peso incluye en el , la herencia del tratamiento y la relación clínica.
Usar términos neutros y neutrales en la persona mejora los resultados y reduce el «, resumió.
Otro de los mitos que abordó Rosero está relacionado con los medicamentos utilizados para el tratamiento del sobrepeso y la obesidad, entre ellos los agonistas del receptor GLP-1 (semaglutida), ya que, para muchos son vistos como «un atajo estético.
Rosero reconoció que la apariencia puede ser una de las motivaciones para perder peso, pero sostuvo que reducir el tratamiento a un objetivo estético deja fuera los múltiples beneficios que puede tener sobre la salud.
«Creo que queda claro para todos nosotros, que los medicamentos no son solamente una ayuda de que el campo estético y que realmente es una ayuda de todos los órganos y estructuras que tenemos los seres humanos», afirmó.
El sexólogo señaló que la pérdida de peso puede tener efectos sobre el funcionamiento cardiovascular, metabólico y de otros órganos, mejorando los índices de glucemia, triglicéridos y presión arterial, por lo que insistió en que la obesidad debe ser abordada como una enfermedad crónica y no únicamente desde la apariencia física.
También advirtió que estos tratamientos no constituyen una fórmula igual para todos los pacientes y que deben ser indicados y supervisados por profesionales de la salud.
«Los medicamentos, no pueden ser una receta para todo mundo igual.
Cada paciente tiene unas necesidades y unas indicaciones muy puntuales», expresó..










