El 16 de agosto de 1863 marcó el inicio de la guerra que devolvió la soberanía a la República Dominicana
La guerra de Restauración, iniciada el 16 de agosto de 1863 con el grito de Capotillo en Dajabón, fue la respuesta del pueblo dominicano a la anexión a España ordenada por Pedro Santana en 1861. Este hecho histórico sigue siendo un referente de resistencia y soberanía.
La República Dominicana, fundada el 27 de febrero de 1844 por los trinitarios Juan Pablo Duarte, Francisco del Rosario Sánchez y Ramón Matías Mella, enfrentó en 1861 la decisión de Pedro Santana de anexarla a España. Santana, primer presidente y líder de la élite económica, justificó la medida con una supuesta debilidad económica, pero según el historiador Jarvis Luís, miembro de la Academia de Ciencias, el verdadero beneficiario era él mismo, al recibir un título de Marqués y una pensión de 12 mil pesos anuales.
La anexión fue considerada una traición a la patria. El pueblo dominicano, con experiencia en la guerra de independencia contra los haitianos, se levantó en armas al saber que volvería a ser esclavo. Tras enfrentamientos en varias regiones, el 16 de agosto de 1863 inició formalmente la guerra de Restauración con el grito de Capotillo en Dajabón.
Los historiadores resaltan que la gesta fue un esfuerzo colectivo del pueblo dominicano, no de un solo líder, aunque estuvo encabezada por el general Gregorio Luperón y otros militares y políticos. La lucha culminó con la salida de las tropas españolas y la restauración de la soberanía nacional.
La frase de Juan Pablo Duarte, ‘Mientras no se escarmiente a los traidores como se debe, los buenos y verdaderos dominicanos serán siempre víctimas de sus maquinaciones’, sigue vigente como advertencia. El autor es Clemente Terrero, médico pediatra e infectólogo.











