El pianista de 30 puntos destaca en una gala que reafirma el auge del talento infantil dominicano
Con una interpretación impecable del Vals del minuto de Chopin, Luis Justo se alzó con el primer lugar de la novena temporada del reality Pequeños Grandes Talentos, obteniendo la puntuación perfecta. Su victoria no solo lo posiciona como una de las jóvenes promesas de la música dominicana, sino que también refleja una tendencia creciente en el país: el florecimiento de nuevos talentos en la escena artística.
La gran final, producida por Iván Ruiz y transmitida por el canal 4, fue una noche de emociones y alto nivel competitivo. Luis Justo, quien obtuvo 30 puntos, se llevó el premio mayor valorado en más de un millón de pesos, que incluye la grabación de su primer sencillo, un viaje a México, becas estudiantiles y 100,000 pesos en efectivo, además de un año en el programa TopiTok.
El jurado no escatimó elogios. El artista Manerra aseguró que «si existiese una tabla de conversión de talentos de los niños que han pasado por este programa, él está muy por encima», mientras que Niní Cáffaro y Rosa Karina destacaron la capacidad de otros finalistas para emocionar y conectar con el público, un rasgo que define a los nuevos artistas dominicanos.
La competencia incluyó a Elio Gómez, «El Rancherito» de Nagua, con 29 puntos; Sebastián Pérez, con 28; y otros finalistas como Alan Hierro (24), Samil Almonte Gómez (23), David Meléndez (22), Luisanny Mota (21) y Leudys Camacho (20). La gala cerró con la presentación de Ebenezer Guerra junto a Blachy, en un espectáculo que refleja el dinamismo de la industria musical local.
Este triunfo coloca a Luis Justo en el mapa de las tendencias musicales del Caribe, y su historia resuena en la diáspora dominicana que sigue de cerca los logros de sus compatriotas. Con el respaldo de premios y becas, el joven pianista se perfila como un embajador cultural del país, listo para llevar su arte a escenarios internacionales.












