El del distrito municipal Turístico quedará bajo un , como parte del nuevo (POT), una medida con la que el Gobierno busca controlar el crecimiento urbano, preservar los recursos naturales y garantizar un desarrollo sostenible del principal polo turístico del país.
El instrumento de planificación, presentado la semana pasada, establece que de los que conforman el distrito, cerca de estarán sujetos a medidas especiales de desarrollo destinadas a proteger áreas agropecuarias, forestales, ambientales, costero-marinas, mineras y de servicios especiales.
Mientras tanto, el 30 % del territorio será clasificado como y el 15 % como suelo urbanizable para futuras expansiones.
La decisión responde al experimentado por durante los últimos años.
El diagnóstico del POT reconoce que la , impulsada principalmente por el , ha provocado la proliferación de lotificaciones dispersas fuera de la trama urbana consolidada y una creciente presión sobre los , forestales, hídricos y de conservación.
Las cifras incluidas en el documento reflejan esa transformación.
La población pasó de en 2010 a , un incremento de 215.9 %, mientras que para el año 2035 se proyecta que alcance , lo que representa un crecimiento adicional del 74 %.
Como parte de las medidas de protección, el plan identifica conflictos que afectan actualmente al territorio, entre ellos la ocupación de áreas protegidas como y su zona de amortiguamiento, asentamientos dentro de , construcciones sobre zonas de recarga hídrica y la presión del sobre y humedales.
Asimismo, señala que de áreas protegidas presentan ocupaciones incompatibles y de han sido destinados a usos residenciales, comerciales, turísticos y mineros.
El POT también incorpora regulaciones para orientar el desarrollo urbano.
Establece parámetros sobre , y ocupación del suelo en las siete Unidades de Ordenamiento Territorial, además de garantizar que las mantengan su carácter de uso público, prohibiendo cerramientos u obstáculos que limiten el acceso de la población al litoral.
Aunque la presentación del indica que contempla , distribuidas en , siete programas y seis proyectos, el documento ejecutivo no detalla cuáles serán esas iniciativas ni las obras específicas que se ejecutarán, información que se espera sea incluida en su.
En materia de movilidad, el documento promueve un modelo basado en el desplazamiento peatonal, el uso de bicicletas, el transporte público y el desarrollo de ciudades más compactas, acompañado por una nueva jerarquía vial que incorpora ciclovías y corredores peatonales.
También identifica como zonas críticas por riesgo de inundación a Uvero Alto, Bávaro, Cabeza de Toro y El Cortecito, donde plantea incorporar medidas de adaptación al cambio climático..










