El exmandatario venezolano busca desestimar cargos de narcotráfico mientras su juicio se fija para 2027.
Nicolás Maduro, detenido en Nueva York, pidió a la justicia estadounidense desestimar los cargos de narcotráfico, apelando a su inmunidad como jefe de Estado. El caso, que lleva ocho meses, podría redefinir las normas de justicia internacional y afectar a líderes latinoamericanos.
El derrocado presidente venezolano Nicolás Maduro, de 63 años, presentó una moción ante el tribunal de Nueva York para que se desestimen los cuatro cargos en su contra, incluido el de ‘narcoterrorismo’, argumentando que es inmune como jefe de Estado. Su abogado Alvin Hellerstein encabeza la defensa.
Maduro, capturado el 3 de enero en Caracas junto a su esposa Cilia Flores durante una intervención militar estadounidense, lleva ocho meses detenido. Su juicio está programado para el 1 de junio de 2027, un caso que podría sentar un precedente para la aplicación de la justicia estadounidense sobre líderes extranjeros.
Mientras tanto, su exvicepresidenta Delcy Rodríguez gobierna Venezuela de manera interina, bajo fuerte presión de Washington. La situación genera incertidumbre política en la región y podría influir en la diáspora dominicana en Venezuela y Estados Unidos, así como en las relaciones diplomáticas de América Latina con EE.UU.
El caso Maduro no solo es un hito jurídico, sino que también refleja una tendencia de EE.UU. a usar su justicia para perseguir a líderes considerados hostiles, lo que podría afectar a otras naciones. La comunidad internacional y los dominicanos en el exterior observan de cerca este proceso que redefine el equilibrio de poder en la región.










