Publicidad
Publicidad
InfraestructuraNacionalUncategorized

Marinas dominicanas: el negocio que va más allá de amarrar barcos

Marinas dominicanas: el negocio que va más allá de amarrar barcosMarinas dominicanas: el negocio que va más allá de amarrar barcos

El país apuesta a un sector náutico que proyecta duplicar la llegada de embarcaciones hacia 2030

República Dominicana se consolida como destino náutico del Caribe con marinas que generan plusvalía y comunidad, y un sector que recibió más de 3,000 embarcaciones en 2023 y proyecta duplicar esa cifra hacia 2030. El fenómeno trasciende los muelles y se inserta en la tendencia regional de desarrollo inmobiliario y turístico asociado al agua.

Cuando se habla de marinas en República Dominicana, la conversación suele comenzar y terminar en los barcos: cuántos atracaderos tiene, de qué tamaño son los yates que puede recibir y qué torneos organiza. Todo eso importa, pero deja por fuera lo esencial. Una marina no es una obra de concreto en el borde del mar con espacio para amarrar embarcaciones. Eso es un muelle. Una marina, en el sentido completo de la palabra, es un pedazo de ciudad que vive mirando al agua, con restaurantes, comercios, residencias, servicios, empleos y gente que llega, se queda y vuelve. Y es precisamente esa vida alrededor del agua, y no el muelle en sí, lo que termina definiendo el valor de todo lo que la rodea.

Esta diferencia, que parece de matiz, es en realidad la clave para entender por qué algunos destinos náuticos multiplican el valor de sus propiedades durante décadas, mientras otros, con una inversión parecida, se quedan con una infraestructura costosa y poco aprovechada. La plusvalía no la produce el atracadero; la produce la comunidad que se forma a su alrededor. República Dominicana ya tiene la base: cuenta con algunas de las marinas mejor valoradas del Caribe y con ejemplos muy claros de lo que ocurre cuando una marina se concibe como parte de una comunidad.

Marina Casa de Campo, inaugurada en 2001 en la desembocadura del río Chavón, es probablemente el mejor ejemplo. Nació con la idea de impulsar la vela, pero con el tiempo se convirtió en un destino en sí misma, con restaurantes frente al agua, plazas comerciales, una temporada de pesca que atrae competidores de toda la región y espacios como el Marina Riverside Center, construido con una inversión cercana a los US$5 millones para recibir congresos, bodas y eventos. Hoy no se puede entender el valor de las villas y residencias de Casa de Campo sin la marina, del mismo modo que no se puede entender la marina sin la comunidad que la rodea.

Cap Cana ofrece otro caso de estudio muy elocuente. Su marina, inaugurada en 2007 y con más de 160 atracaderos para embarcaciones de hasta 100 pies, se convirtió en el corazón del destino, rodeada por cerca de 690 unidades residenciales y por una oferta gastronómica que la ha consolidado como punto de encuentro de residentes y visitantes. Tradiciones como su desfile navideño de embarcaciones, que reúne cada año a cientos de personas, muestran exactamente eso que un simple muelle nunca podrá ofrecer: vida de comunidad e identidad propia. En el nordeste, Puerto Bahía se perfila como la gran apuesta náutica de Samaná, con una de las bahías más protegidas e imponentes del Caribe y un calendario que ya suma torneos de pesca y regatas. A ellas se suman otras como Ocean World en Puerto Plata, cada una con su propio perfil. Pero las que más valor han generado a su alrededor son, precisamente, las que entendieron que su negocio no era solo amarrar barcos. Las cifras del segmento náutico dominicano confirman que este no es un nicho menor. Según la Asociación Dominicana de Marinas Deportivas y Clubes Náuticos (ADMC), en 2023 llegaron al país más de 3,000 embarcaciones, y el sector proyecta que esa cifra podría duplicarse hacia 2030. Las inversiones acumuladas en marinas, infraestructura y oferta inmobiliaria asociada superan los US


admin
el autoradmin
EnTendenciaRD es un medio digital de noticias y análisis que informa sobre los temas más relevantes de la República Dominicana y el mundo, con un enfoque moderno, confiable y orientado a las tendencias actuales.

Deja una respuesta