El caso pone el foco en la seguridad de los agentes y la persecución de implicados
Un adolescente de 17 años se entregó este jueves a la Policía Nacional por su vinculación con la muerte a tiros del sargento José Ramón Henríquez Mejía, adscrito al Dicrim, en La Canela, Santiago. Las autoridades buscan a un segundo implicado apodado «el Vico».
El menor se presentó en la Dirección Regional Cibao Central, donde es interrogado por los investigadores. El hecho ocurrió próximo al mediodía en las inmediaciones del centro educativo Manuel de Jesús Luciano Méndez, en el distrito municipal de La Canela.
La víctima, José Ramón Henríquez Mejía, pertenecía a la Dirección Central de Investigación (Dicrim) y falleció por múltiples impactos de bala. Junto a su cuerpo quedó una pistola que se presume era su arma de reglamento.
Las autoridades no han esclarecido las circunstancias del suceso y mantienen las investigaciones para determinar responsabilidades. Además del adolescente, se persigue a un segundo implicado identificado solo como «el Vico».
El caso refleja la complejidad de los hechos violentos que involucran a agentes de seguridad y a menores de edad, mientras la Policía intenta reconstruir lo ocurrido en La Canela.










