El equipo de mercado modesto vuelve a reinar en la División Central de la Liga Nacional con una fórmula basada en inteligencia y desinterés
Los Cerveceros de Milwaukee (94-57) se proclamaron campeones de la División Central de la Liga Nacional por cuarta temporada consecutiva al vencer 5-1 a los Piratas de Pittsburgh, con una soberbia actuación del joven as Jacob Misiorowski y el respaldo oportuno de Luis Lara y Joey Ortiz.
El mejor lanzador del béisbol, según la fuente, juega en el equipo con el mejor récord de las Grandes Ligas, pero Jacob Misiorowski no encuentra explicación al éxito sostenido de los Cerveceros. ‘No sabría decirte. Ya sabes, he estado tratando de averiguarlo durante todo el año’, dijo el as de 24 años tras lanzar cinco entradas en blanco, reducir su efectividad a 1.89 y guiar la victoria 5-1 sobre Pittsburgh en el PNC Park.
Milwaukee no intimida con poder ni estadísticas llamativas, salvo los lanzamientos de más de 160 km/h de Misiorowski. Su enfoque se basa en sencillos, béisbol inteligente y un juego desinteresado que evita errores mentales en la larga temporada de 162 partidos. En la segunda entrada, Jake Bauers abrió con sencillo, avanzó con un rodado y anotó con elevado de sacrificio de Luis Lara, mientras Joey Ortiz sumó hits oportunos para respaldar la causa.
La celebración se desató cuando los Bravos de Atlanta remontaron y vencieron a los Cachorros de Chicago unos 30 minutos después, provocando rugidos en el vestuario visitante, descorche de botellas, puros y tragos de cerveza Miller Lite. Christian Yelich, tres veces All-Star y MVP de la Liga Nacional en 2018, resumió el sentir del equipo: ‘Somos un buen equipo. Esto es lo que nos proponemos hacer cada temporada al comenzar los entrenamientos de primavera. Simplemente seguimos jugando a nuestro estilo’.
Con este cuarto título divisional consecutivo, los Cerveceros aseguran su octava aparición en playoffs en nueve años, una muestra de consistencia poco común para una franquicia de mercado medio. Ahora, la mirada está puesta en octubre, donde buscarán traducir su éxito regular en una ansiada Serie Mundial, mientras Misiorowski y compañía intentan descifrar el secreto de su propia fórmula ganadora.












