Acuerdo en Cirsa busca blindar exportaciones y seguridad alimentaria en la región
El ministro de Agricultura dominicano, Francisco Oliverio Espaillat, firmó en Guatemala un acuerdo con México y Centroamérica para combatir de manera coordinada la peste porcina africana, el fusarium R4T y la influenza aviar, una tendencia regional que busca proteger el comercio y la seguridad alimentaria ante amenazas transfronterizas.
La 97 Reunión extraordinaria del Comité Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Cirsa), celebrada en Guatemala, marcó un hito en la cooperación regional: los ministros de Agricultura de México, Centroamérica y República Dominicana acordaron una estrategia conjunta de prevención, vigilancia y control de enfermedades y plagas que podrían alterar el comercio y la producción de alimentos. El enfoque responde a una tendencia global de proteger las cadenas de suministro ante riesgos sanitarios.
La delegación dominicana, encabezada por el ministro Francisco Oliverio Espaillat y el viceministro Darío Arcide Vargas Mena, se comprometió a fortalecer la primera línea de defensa en puertos, aeropuertos y fronteras terrestres, con protocolos homologados. Esto es clave para un país que exporta productos agrícolas a mercados internacionales y que necesita mantener su estatus sanitario para no perder acceso a esos destinos.
La presidenta del Cirsa, María Fernanda Rivera, destacó que las decisiones adoptadas impactarán directamente a productores y a la seguridad alimentaria. En el encuentro también se presentó el Plan Estratégico 2026-2036 del Oirsa, que modernizará el organismo con transformación digital, gobernanza descentralizada y sostenibilidad, fortaleciendo la capacidad de respuesta regional ante emergencias sanitarias.
Para República Dominicana, este acuerdo llega en un momento de creciente presión climática y de comercio globalizado, donde una plaga como el fusarium R4T podría devastar plantaciones de banano o la PPA afectar la producción porcina, con efectos en la economía nacional y en la diáspora que depende de las remesas y del consumo de productos locales. La coordinación regional es vista como una tendencia indispensable para la resiliencia del sector.









