El saliente presidente de la Suprema Corte cuestiona el proceso de selección de jueces y niega haber actuado por intereses partidarios
El presidente de la Suprema Corte de Justicia, Luis Henry Molina, renunció a permanecer en el cargo y aprovechó su despedida para criticar el proceso de evaluación y selección de jueces de las altas cortes, al afirmar que todos los partidos políticos han actuado igualito ante el Consejo Nacional de la Magistratura (CNM).
Durante el almuerzo semanal del Grupo de Comunicaciones Corripio, Molina sostuvo que los partidos han tenido un comportamiento similar en el CNM, aunque aclaró que lo han hecho en consonancia con la Constitución. La afirmación se presta a discusión, pues todavía está por verse si en la presente ocasión se optará para presidir la corte por un profesional relacionado con el presidente Luis Abinader o con el PRM.
Molina, quien resaltó la condición política de los magistrados, desligó su gestión de intereses partidarios. ‘Nadie puede decirme a mí que yo tomé una decisión en función de un partido’, acotó, en un intento por poner las cosas claras o en su justo contexto.
El presidente Abinader ha promovido la designación de profesionales independientes en las altas cortes y en el Ministerio Público como un medio para fortalecer la institucionalizad. Sin embargo, los vínculos partidarios no son ni deben ser un obstáculo para la elección de jueces si cumplen con los requisitos morales y profesionales.
Las declaraciones de Molina se producen en un momento clave para el sistema judicial dominicano, cuando está en juego la composición de las altas cortes y la percepción pública sobre la independencia de los jueces. Su salida deja un debate abierto sobre el equilibrio entre política e institucionalizad.










