Fundó la Cámara Junior Dominicana en 1962 y el Capítulo Jaycees 72; deja un legado de emprendimiento
Luis Alberto Sánchez Noble, figura clave del liderazgo dominicano y primer dominicano en alcanzar la Vicepresidencia mundial de la Cámara Junior Internacional, falleció a los 86 años. Su vida estuvo marcada por el emprendimiento, la formación de generaciones y un legado que trasciende fronteras.
Luis Alberto Sánchez Noble pareció haber nacido con un proyecto de vida ya trazado, que construyó con coherencia, disciplina y determinación a lo largo de sus 86 años. Formado bajo los valores de su tiempo, destacó por una inquietud interior que lo impulsaba a no conformarse y a reinventarse una y otra vez. Su vida entera puede resumirse en una palabra: emprendimiento.
En el plano internacional, su fundación de la Cámara Junior Dominicana en 1962 y su integración a la Cámara Junior Internacional marcaron un antes y un después. Alcanzó la Vicepresidencia mundial de esa organización, convirtiéndose en el primer dominicano en ocupar tan alta posición, un hecho histórico que abrió el camino para futuras responsabilidades de dominicanos en el ámbito global.
Más tarde, en 1972, volvió a demostrar su temple de líder al levantar el Capítulo Jaycees 72, dejando claro que los verdaderos líderes no se detienen ante los tropiezos: los convierten en nuevos comienzos. Desde entonces, su obra ha permanecido viva en cada generación que formó, tanto en la República Dominicana como en el extranjero, con enseñanzas que se comparten ‘de aquí, de allá y de acullá’.
En el plano familiar, su matrimonio con Mildred Josefina fue el centro mismo de su existencia. Juntos construyeron una familia ejemplar, su mayor orgullo. Su legado no está solo en lo que construyó, sino en lo que edificó con su vida: un proyecto cimentado en valores éticos y morales, honestidad, legalidad y servicio desinteresado. Hoy, quienes lo conocieron asumen la responsabilidad de multiplicar sus enseñanzas y mantener vivo su espíritu.










