Un estallido ofensivo tras siete entradas de sequía
Lo que parecía un duelo cerrado y sin anotaciones durante siete episodios se transformó en una exhibición de poder absoluto por parte del combinado japonés en el Clásico Mundial de Béisbol 2026.
A pesar del holgado marcador que reflejó la pizarra, el triunfo no fue sencillo para los nipones, que tuvieron que trabajar con paciencia hasta quebrar la resistencia de sus oponentes en la fatídica octava entrada.
Murakami pone la guinda con un bombazo
La maquinaria ofensiva se activó cuando Kenya Wakatsuki conectó un doble que permitió anotar a Teruaki Sato, aprovechando además un error en el tiro del jardinero derecho checo William Escala.
Inmediatamente después, Ukyo Shuto amplió la ventaja con un cuadrangular de tres carreras que terminó de inclinar la balanza de forma definitiva.
Pero la cereza del pastel llegó con el madero de Munetaka Murakami, quien conectó un grand slam para coronar el rally de nueve anotaciones en un solo episodio y sentenciar el encuentro.
Ohtani sin actividad y la mira en cuartos de final
La superestrella Shohei Ohtani no vio acción en este compromiso, lo que sugiere que el cuerpo técnico japonés prefiere reservarlo para los encuentros de mayor exigencia en la fase eliminatoria.
Con esta victoria, Japón aseguró su clasificación a los cuartos de final, donde se medirá al perdedor del duelo entre República Dominicana y Venezuela, programado para este miércoles.
El conjunto asiático llega a la siguiente ronda con un ataque temible y la confianza de haber destrabado un juego complicado mediante una explosión ofensiva que quedará registrada entre las más memorables del certamen.








