Acusaciones de traición y demanda por difamación sacuden la campaña electoral israelí
El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, acusó a altos mandos de seguridad de no despertarlo durante el ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023, mientras su esposa, Sara Netanyahu, insinuó una traición. La oposición denuncia una ‘teoría de la conspiración’ electoralista.
Netanyahu lanzó la acusación en un vídeo del Canal 12 israelí y en un pódcast, preguntando retóricamente a los altos mandos del Ejército y del Shin Bet: ‘¿Por qué no me despertaron?’. El ataque de Hamás dejó cerca de 1,200 muertos y 251 rehenes secuestrados y trasladados a Gaza.
Según Netanyahu, los jefes de seguridad temían que, de haberle avisado a tiempo, habría ordenado movilizar al Ejército y disparar contra quien se acercara a la valla fronteriza, precipitando un enfrentamiento con Hamás que preferían evitar por miedo a un ‘error de cálculo’.
La controversia se reactivó cuando Sara Netanyahu insinuó en el Canal 14 que Yair Golán, número dos del Ejército en 2023 y hoy líder del partido opositor Los Demócratas, había llegado ‘muy temprano’ y ‘vestido y listo’ al sur del país tras el ataque, sugiriendo que conocía los planes de Hamás. Golán respondió acusándola de difundir una ‘falsa conspiración’ y envió una carta de advertencia previa a una demanda por difamación, exigiendo una disculpa pública en 24 horas y una compensación para los supervivientes del festival Nova, con pena de reclamarle 2.5 millones de séquels (unos 714,473 euros).
La oposición, incluyendo a Naftali Bénet y Gadi Eisenkot, criticó duramente al mandatario y a su familia por propagar una conspiración ‘enferma, falsa y peligrosa’ y una ‘descabellada conspiración de traición’. La oficina del primer ministro publicó el cronograma detallado de los movimientos de Netanyahu la mañana del 7 de octubre: el secretario militar le informó a las 06:29, salió hacia Kirya a las 07:30, llegó sobre las 08:00 (aunque registros del Shin Bet sitúan su llegada a las 08:22) y no convocó una evaluación con la cúpula militar y de inteligencia hasta las 09:55, casi tres horas y media después del inicio del ataque.












