La tensión diplomática entre Managua y Santo Domingo deja sin sede a la misión nicaragüense
El Gobierno de Daniel Ortega cerró su embajada en República Dominicana y la residencia que ocupaba en el Ensanche Julieta ya está disponible para alquiler por 2,950 dólares, en medio de una escalada de tensiones diplomáticas que incluyó el llamado a consultas de la embajadora dominicana en Managua, Acsamary Guzmán Nina.
La decisión de Managua de cerrar su embajada en Santo Domingo se produjo después de varias semanas de tensiones diplomáticas entre ambos gobiernos. El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó este miércoles 9 de septiembre que tomó nota de la decisión y recordó que el pasado 23 de julio había llamado a consultas a su embajadora en Managua, Acsamary Guzmán Nina.
Desde entonces, la Embajada dominicana en Nicaragua permanece bajo la conducción de un encargado de negocios interino. Santo Domingo indicó que continuará dando seguimiento a las relaciones bilaterales a través de los canales diplomáticos establecidos. La representación de Nicaragua en República Dominicana estaba encabezada por Neysser Vicente Reyes Tijerino, ministro consejero y encargado de negocios.
El deterioro más reciente de las relaciones se produjo después de que el Gobierno dominicano cuestionara declaraciones de Daniel Ortega sobre el futuro de las elecciones en Nicaragua. El 23 de julio, República Dominicana llamó a consultas a Guzmán Nina al considerar que las posiciones expresadas por las autoridades nicaragüenses eran contrarias a los principios democráticos y a los compromisos asumidos dentro del sistema interamericano. La medida se produjo después de un intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos.
El presidente Luis Abinader sostuvo entonces que República Dominicana mantendría su defensa del derecho de los pueblos de América a elegir libremente a sus gobernantes. Nicaragua respondió con críticas contra las autoridades dominicanas, aumentando una tensión que, varias semanas después, terminó con la decisión de retirar su representación diplomática de Santo Domingo. El cierre de la sede no significa, hasta el momento, una ruptura formal de las relaciones diplomáticas entre los dos países. República Dominicana tampoco ha anunciado el cierre de su embajada en Managua. Ambos países mantienen relaciones diplomáticas desde 1949 y comparten espacios como el Sistema de la Integración Centroamericana y el DR-CAFTA.










