
De padre nigeriano y madre neerlandesa, el jugador del Mauricio Báez aprende español y extiende su estadía
El estadounidense Kevin Charles Obanor, figura del Mauricio Báez en la LNB y el TBS Distrito, ha decidido aprender español y quedarse hasta el final de la temporada, marcando una tendencia de adaptación de jugadores extranjeros al baloncesto dominicano.
Obanor, hijo de líderes religiosos nigerianos y neerlandeses, llegó a República Dominicana mediante su agencia Unique Sports Management. Aunque solo conocía el país por Punta Cana, ahora reside aquí como profesional en la Liga Nacional de Baloncesto (LNB) y el Torneo de Baloncesto Superior del Distrito Nacional (TBS Distrito). Su trayectoria incluye ligas en Bélgica, Canadá, Qatar e Israel, esta última marcada por experiencias difíciles debido a explosiones de bombas.
El jugador número 21 de los mauricianos se inició en el baloncesto a los 15 años, tras probar fútbol y fútbol americano. Su formación en la Mount Zion Christian Academy, con acceso restringido a la tecnología por tres años, le inculcó disciplina y fortaleció su fe. Sus padres, Ken y Johanna Obanor, son pastores de Victory Life Church International, y tiene tres hermanos: Kenneth, Christine y Kelly.
En el plano deportivo, Obanor destaca el nivel de adaptación que exigen la LNB y el TBS, donde el juego es más rápido que en Europa. Aunque no profesa fanatismo por equipos o figuras, menciona a LeBron James y a los Golden State Warriors como referencias. Su enfoque está en mejorar su propio rendimiento y en aprender español, con la intención de permanecer en el Mauricio Báez hasta el final.
La historia de Obanor refleja la creciente presencia de jugadores internacionales en el baloncesto dominicano y su impacto en la liga local. Su decisión de quedarse y adaptarse culturalmente resalta el atractivo del país como destino para talentos deportivos, un fenómeno que podría influir en el desarrollo del baloncesto nacional y en la diáspora dominicana.










