La 31.ª edición del curso regional busca cerrar brechas de representación femenina en cargos electivos
Más de 300 mujeres de zonas rurales de República Dominicana y otros países de las Américas participan en un programa de formación para fortalecer sus capacidades y competir en procesos electorales. La iniciativa, organizada por el Ministerio de la Mujer y la OEA, se desarrolla del 7 al 10 de septiembre como parte de una estrategia regional para ampliar la representación política femenina.
La Organización de los Estados Americanos (OEA), a través de la Comisión Interamericana de Mujeres (CIM) y la Escuela de Gobierno, junto al Ministerio de la Mujer de República Dominicana, desarrollan el Curso de Alto Nivel para Mujeres Rurales Aspirantes a una Candidatura Electoral «Milagros Ortiz Bosch». La formación, que se extiende del 7 al 10 de septiembre, reúne a más de 300 mujeres de zonas rurales de República Dominicana y otros países de las Américas.
El programa aborda los principales obstáculos que enfrentan las mujeres al incursionar en la política, como el financiamiento de campañas, la comunicación política, la seguridad digital y la violencia contra las mujeres en la política. Las participantes reciben herramientas para organizar campañas electorales, manejar redes sociales, enfrentar crisis, prepararse para debates y desarrollar estrategias de comunicación ante los medios.
Esta es la 31.ª edición del curso a nivel regional y la segunda que se realiza en República Dominicana. Desde 2018, la iniciativa ha fortalecido las capacidades de más de 2,500 mujeres candidatas y lideresas de distintos países de las Américas, consolidándose como una plataforma clave para la participación política femenina en el hemisferio.
En la inauguración, la secretaria ejecutiva de la CIM/OEA, Alejandra Mora Mora, subrayó que las mujeres rurales ya ejercen liderazgo en sus comunidades, pero el reto es traducir esa participación en mayor representación y capacidad de decisión política. La ministra de la Mujer, Gloria Reyes, enfatizó que las mujeres rurales son fundamentales en sus comunidades, economías y redes de cuidado, y abogó por ampliar las oportunidades para que participen en política en igualdad de condiciones.











