La película con Adria Arjona y Dan Stevens busca revivir el estilo de los ochenta, pero carece de originalidad
Onslaught, la nueva película de Adam Wingard, llega como un intento de volver al cine de género tras sus incursiones en grandes franquicias. Con Adria Arjona y Dan Stevens en el reparto, la cinta explora un experimento militar con supersoldados, pero la crítica señala que le falta la chispa de sus primeros trabajos.
El director Adam Wingard, responsable de éxitos como Godzilla vs. Kong y Godzilla x Kong: The New Empire, regresa a sus raíces con Onslaught, una película que mezcla acción, ciencia ficción y terror. La cinta, escrita junto a Simon Barrett, busca ser un homenaje al cine de género de los años ochenta, con referencias a Terminator, Rambo, Die Hard y Halloween.
La historia sigue a un programa militar secreto que desarrolla supersoldados mediante experimentos genéticos, liderado por el doctor Hans Kammler (Dan Stevens). Tres prototipos escapan, incluido ‘The Butcher’ (Alex Pereira), una mole silenciosa y letal. La trama se centra en Celeste (Adria Arjona), una exfrancotiradora que vive en un parque de casas móviles con su hija Daisy y que deberá enfrentarse a esta amenaza.
A pesar de las expectativas, la crítica apunta que Onslaught carece de la energía irresponsable de los primeros trabajos de Wingard. La película reproduce fórmulas conocidas sin aportar suficiente imaginación formal, humor o violencia excesiva. Aunque tiene momentos de acción intensa, la sensación general es que se trata de un ejercicio nostálgico que no logra superar a sus influencias.
Onslaught ya está en cines y representa el regreso de Wingard al cine de género de bajo presupuesto con acabado de alta producción. La película, que cuenta con un elenco encabezado por Adria Arjona y Dan Stevens, busca conectar con el público nostálgico de los ochenta, aunque su recepción ha sido mixta.










