Balance aterrador de la crisis haitiana
La alta comisionada adjunta de las Naciones Unidas, Nada Al-Nashif, expuso ante el Consejo de Derechos Humanos el más reciente informe de su oficina, que documenta el fallecimiento de al menos 5,500 personas como consecuencia directa de la actuación de grupos armados entre marzo de 2025 y mediados de enero de 2026.
El documento revela que estas facciones criminales, que ya no solo ejercen control sobre extensas zonas de Puerto Príncipe, sino también sobre áreas considerables de departamentos como Centro y Artibonito, «asesinan, secuestran, golpean y queman los cadáveres» de todo aquel que se interponga en su camino.
Violencia sexual como arma sistemática
El estudio también consigna que más de 1,570 mujeres y niñas fueron víctimas de violencia sexual a manos de estos grupos, que utilizan la agresión como instrumento de dominación territorial y control social sobre las comunidades.
Ante este panorama desolador, la ONU urgió a la comunidad internacional a respetar y hacer cumplir el embargo de armas impuesto al país caribeño, cuyo flujo constante de arsenales provenientes del exterior sigue alimentando la capacidad destructiva de las pandillas.
Llamado a la acción multilateral
La diplomática instó a reforzar la cooperación regional para contener el tráfico ilícito de pertrechos bélicos hacia Haití, advirtiendo que sin una acción coordinada e inmediata, la nación vecina podría sumergirse en un colapso humanitario de consecuencias impredecibles para toda la región.










