Una comunidad azuana atrapada por la falta de infraestructura
Los habitantes del sector Villa Los Indios, en el municipio de Padre Las Casas, provincia Azua, llevan años reclamando la edificación de un pequeño puente que resolvería un problema crítico de conectividad. Aunque el tramo vial apenas abarca unos metros, su inexistencia se ha convertido en una amenaza constante para decenas de familias.
Cada vez que se registran lluvias intensas, el caudal de la cañada crece de forma repentina, dejando incomunicados a los residentes de cuatro distritos municipales, así como al municipio de Guayabal. Las autoridades han visitado la zona en repetidas ocasiones para realizar mediciones, pero ninguna intervención se ha concretado.
Inundaciones que marcaron a la comunidad
Durante los meses de junio y noviembre de 2023, las crecidas arrastraron lodo, árboles y escombros desde la parte alta de la montaña, provocando la destrucción de viviendas. Los afectados aseguran que sobrevivieron de milagro y que el temor persiste cada vez que el cielo amenaza con lluvia. La sensación de vulnerabilidad se ha instalado en el día a día de estas familias.
Julio Enríquez Ramírez, quien opera un taller de mecánica en el sector, relató que cuando se pronostican aguaceros debe suspender sus labores y recoger rápidamente sus herramientas para evitar pérdidas materiales. El comerciante explicó que cada noche de precipitaciones se convierte en una vigilia forzosa ante la posibilidad de una nueva inundación repentina.
Obras millonarias que excluyeron este paso
En 2017, el entonces presidente Danilo Medina inauguró importantes proyectos viales en la demarcación, incluyendo la carretera Padre Las Casas-Bohechío y, un año después, la vía hacia Guayabal. Ambas iniciativas contemplaron la instalación de dos puentes, uno de ellos de 400 metros sobre el río Las Cuevas, con una inversión que superó los 500 millones de pesos.
Sin embargo, el paso de Villa Los Indios quedó fuera de aquellas intervenciones. El alcalde municipal señaló que el deterioro se agravó con la erosión y las precipitaciones posteriores. Tras la emergencia de agosto, el entonces ministro de Obras Públicas, Deligne Ascención, recorrió el lugar y se comprometió a buscar una solución definitiva que hasta la fecha no se ha materializado.










