El mánager de 67 años rompe esquemas y se acerca a un récord histórico en las Grandes Ligas
Pat Murphy, de 67 años, llevó a los Cerveceros de Milwaukee a su primer título de la Serie Mundial tras vencer a los Rays. Su historia de superación y su estilo poco convencional marcan una tendencia en el béisbol de las Grandes Ligas.
Pat Murphy, mánager de los Cerveceros de Milwaukee, se consagró campeón de la Serie Mundial a los 67 años, luego de que su equipo venciera en cinco juegos a los Tampa Bay Rays. El logro llega seis años después de que Murphy fuera evacuado de urgencia por un ataque al corazón, episodio que él mismo rememoró con humor: “El conductor de la ambulancia me dijo: ‘Señor, ¿me puede dar su familiar más cercano?’. Y yo le dije: ‘¿Familiares? ¡No me voy a ir a ninguna parte!’”.
El veterano estratega podría convertirse pronto en la primera persona en ganar el premio al Entrenador del Año durante tres temporadas consecutivas. Su estilo auténtico y cascarrabias, que él mismo describe como poco moderno —“No uso redes sociales, ni Twizzler, ni Instacart”, bromeó—, ha conectado con jugadores y aficionados.
Murphy ha superado un escándalo de la NCAA hace dos décadas y ha impuesto una cultura de responsabilidad en el equipo, incluyendo el “Juego del Cheque” para evitar el ego. “Es una mentalidad de que el hierro afila el hierro, y tienes que ser capaz de encajar los golpes cuando te los dé”, dijo el jardinero Garrett Mitchell. El propietario Mark Attanasio destacó su dureza cuando es necesaria.
En el plano personal, Murphy se ha casado tres veces y tiene cuatro hijos: Keli (40), casada con el exjugador de Grandes Ligas Pedro Álvarez; Kai (26), jardinero de ligas menores de los Padres; y los pequeños Austin (11) y Jaxon (7). Su historia refleja una tendencia de liderazgo auténtico en el deporte profesional.











