El conflicto entre EE. UU. e Irán y los ataques en Ucrania elevan la incertidumbre en los mercados energéticos globales
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes en 91.48 dólares el barril, un 0.2 % más, impulsado por los ataques de Estados Unidos a Irán y la preocupación por el suministro global de crudo. La situación en el estrecho de Ormuz y la falta de alto el fuego mantienen el precio elevado.
El petróleo intermedio de Texas (WTI) cerró este viernes con una subida del 0.2 %, hasta los 91.48 dólares el barril, tras los últimos ataques de Estados Unidos a Irán, que han incrementado la preocupación por el suministro de oro negro. Al término de la sesión, los contratos de futuros del WTI para el mes de octubre, los de referencia en Estados Unidos, sumaron 0.18 dólares respecto al cierre previo.
Este jueves, el Gobierno iraní cifró en 18 muertos, incluidas dos mujeres y un niño, y aumentó a 142 los heridos por los recientes bombardeos estadounidenses. Según el analista Tom Essaye, el cierre del estrecho de Ormuz, por donde antes de la guerra pasaba un 20 % del suministro de crudo, y la falta de avances significativos hacia un alto el fuego entre EE. UU. e Irán mantendrá el precio del crudo elevado.
El pasado martes, el Ejército estadounidense escoltó a cuarenta buques mercantes que transportaban 18 millones de barriles de petróleo a través de Ormuz mientras Irán y Estados Unidos intercambiaban una nueva ronda de ataques, según CNN. Por otro lado, Ucrania atacó este viernes una base de depósitos de petróleo y baterías antiaéreas rusas en la ciudad balneario de Sochi y la localidad aledaña de Sirius.
Mientras, el Ejército ruso atacó durante la pasada noche centros logísticos, instalaciones portuarias, buques e infraestructura del sistema energético ucraniano, según informó este viernes el Ministerio de Defensa del país. Estos hechos reflejan una escalada de tensiones internacionales que impacta directamente en los precios del petróleo y la economía global.









